El sonido es la fuerza creadora del Universo. El sonido es creador.
Y por lo tanto modifica la estructura misma de la materia, modifica los átomos.
Si podemos ser concientes de esta verdad y dirigir nuestro sonido, guiados por la intención de amor más pura que pueda brotar de nuestro corazón:
seremos instrumentos del AMOR DIVINO.
Nos estaremos donando, para que a través nuestro se expresen fuerzas que contribuyan a forjar para el hombre:
UN MUNDO MEJOR.
Seamos partícipes de la comunidad de amor en La Tierra.
Creamos en nuestro poder, y actuemos como la manifestación de DIOS que cada uno es.
Esto no significa imponer nuestros puntos de vista.
No estamos situados en la mente ni en la opinión.
Llevemos el sonido con amor a donde lo sintamos necasario y permitamosle fluir y florecer sin condicionarlo.
Dejémonos sorprender por lo que ocurra y simplemente agradezcamos al misterio de la vida.
Enviado por Chipy
Patricia Sahade
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