|
|
solecitos escribió "La práctica del ZA-ZEN nos conduce al silencio espiritual.
ZA-ZEN significa "sentarse a solas con el misterio". EL MISTERIO ES DIOS EN NOSOTROS; somos nosotros, no es una idea lejana ni ajena, sino que NOSOTROS SOMOS EL MISTERIO.
Fijándonos en la respiración nos damos cuenta de ello ¿Qué nos hace respirar? ¿somos nosotros?. No, porque la respiración es involuntaria, así que es algo más allá de nosotros, algo que nos trasciende. Eso es el MISTERIO. Por eso cuando nos hacemos uno con la respiración nos adentramos en nuestro interior, nos damos cuenta de que simplemente SOMOS. No somos, en cambio, aquello con lo que nos identificamos (nuestro trabajo, nuestro papel en la vida, etc.) porque todo aquello que podemos ver como objeto fuera de nosotros no forma parte de nuestra esencia.
Nuestra esencia está más allá de todo ello, más profundamente enraizada en nosotros y llegamos a ella liberándonos de todo lo que creemos que somos, sin ser.
Nuestra esencia, nuestro SER es PERFECTO. Todo es perfecto. Nada nos falta. Todas las experiencias que vivimos tienen un porqué, una finalidad en nuestra trayectoria vital. Si comprendiéramos esto el sufrimiento se desvanecería. El sufrimiento surge cuando el ser humano se vive como imperfecto, incompleto. Entonces teme perder aquello que tiene, teme no conseguir lo que cree que le hará feliz (porque al vivirse como incompleto busca aquello que cubra lo que cree que le falta).
El hombre que vive en ese desconocimiento vive en un mundo de carencia y de frustraciones: piensa que le falta amor y busca colmar ese amor de maneras engañosas (bien hablando adecuadamente para lograr la admiración, diciendo siempre lo que quiere oir los demás, ayudando para ser elogiado por ello, etc.). El ser humano es un ser social que necesita del apoyo y amor de los demás pero si lo vive desde su carencia es fuente de frustración. En cambio si el ser humano se sabe PERFECTO, sabe que TODO ESTÁ EN SU INTERIOR, en ese centro que es el MISTERIO, se sabe totalmente AMADO por la FUENTE DE TODO AMOR y no necesita ese amor humano anhelante.
Sin embargo, desborda amor y al darlo lo recibe con creces, aunque es más feliz y más completo dando que recibiendo.
Cuando descubres que ERES MISTERIO, formas parte de un MISTERIO MAYOR, te sobrecoges con la maravilla que eres, que todos somos. Con ese conocimiento sólo cabe la total ACEPTACIÓN de la VIDA TAL COMO ES. Ya no anhelas más, no necesitas aquello que no tienes porque YA ERES. Entonces descubres que al igual que la respiración la vida es TOMAR/DAR, COMENZAR/FINALIZAR, COGER/SOLTAR... y eso hace que en lugar de aferrarte a personas, posesiones, etc. comprendas que la vida es un flujo constante y en ese río hay que dejar ir, desprenderse, DAR. Igual que la respiración no puede contenerse, tampoco debemos contener aquello que en un momento dado nos entrega la vida, sino que una vez realizada su función en nuestra experiencia vital debemos DEJAR IR.
Sólo en el SILENCIO nos adentramos en la ESPIRITUALIDAD. Es indispensable el silencio para el conocimiento interior. El ZA-ZEN trabaja el silecio ambiental (entorno), físico (cuerpo) y mental (mente), para llegar al mayor de los silencios, el SILENCIO ESPIRITUAL. Es en ese silencio donde encontramos la iluminación. Cuando se llega a ese silencio ya nada nos perturba ni interna ni exteriormente.
En ese SILENCIO ESPIRITUAL NOS LLEGA LA VERDAD. EL CONOCIMIENTO DE LO QUE ES."
|
|
| |
 |
Enlaces Relacionados |
 |
 |
Votos del Artículo |
 |
| |
Puntuación Promedio: 4.71 votos: 7

|
|
 |
Opciones |
 |
|