Publicado: Sab Nov 04, 2006 10:44 pmAsunto: la vida de marpa
Es muy muy largo pero interesantisimo e inspirador ojala os guste tanto como a mi:un beso :losel
Por: Brooke Webb
Las enseñanzas del Buda fueron preservadas en India en una forma completa alrededor de unos mil quinientos siglos hasta la llegada de los invasores musulmanes a principios del siglo XI. Fue la mano de la espada islámica la que casi destruyó el Budismo en el subcontinente. Afortunadamente, todas las enseñanzas para alcanzar la iluminación fueron llevadas al Tíbet alrededor de los años 770 D.C. por los maestros Santaraksita y Gurú Rinpoche antes que ellas desaparecieran casi por completo de India, la tierra de su origen. Bajo la guía del gran rey de Tíbet, Trisong Deutsen "La Tierra de las Nieves", se convirtió en un pilar de la práctica budista para el año 792 D.C.
Sin embargo, este exitoso establecimiento del Budismo en Tíbet no duró. Luego de asumir el poder en 836 D.C., el Rey Langdarma virtualmente desapareció el budismo del país. El restablecimiento del Budismo en Tíbet ocurrió en gran medida gracias a Marpa, el gran traductor de Lhodrak. Este gran maestro establecería el gran ejemplo de combinar un estilo de vida budista laico libre y abierto con la poderosa visión del yogui.
Marpa nació en 1012 en el sur del Tíbet en una pudiente familia campesina. Durante su vida, Marpa realizó tres largos e inseguros viajes a India durando 12, 6 y 3 años respectivamente. En cada ocasión él trajo de regreso los profundos métodos tántricos y enseñanzas de Buda, espigados de una amplia batalla de adeptos masculinos y femeninas indios budistas. El más conocido entre estos fue el yogui Naropa, quien previamente había abdicado a su posición como un aclamado abad y maestro de intelecto de la famosa universidad de Nalanda en India. Naropa, tras la inspiración de un horrible anciano arrugado se marchó para hacerse estudiante de un desconocido y extravagante maestro, el feroz yogui: Tilopa.
Como un niño Marpa había sido agresivo e impaciente. Temiendo lo peor, sus padres lo enviaron lejos a la edad de doce años a estudiar el dharma, el equivalente de ser embarcado a un internado extranjero para asegurar la preservación de la paz en el hogar. Marpa llegó al valle occidental Nyugu en Tíbet para estudiar con un conocido traductor llamado Drogmi. Luego de tres años de intensos estudios budistas, Marpa había dominado numerosos dialectos indios, pero se dio cuenta que necesitaba una considerable instrucción adicional si sus aspiraciones espirituales esperaban dar algún fruto. Marpa buscó en la India por las enseñanzas que pudieran darle una experiencia directa mas allá de una filosofía meramente intelectual. Él pidió por esto y recibió una generosa herencia de su padre y la convirtió toda en oro.
Luego de una exhaustiva jornada a través de los altos pasos montañosos, planicies y ríos Himalayas Marpa llegó a Katmandú, Nepal, en el paraje de la Estupa Swayambhu. Aquí, Marpa y su compañero de viaje "Nyo" se pararon a descansar. Marpa se hizo amigo de Chiterpa y Paindapa, dos lamas locales nepaleses, estudiantes del gurú indio: Naropa. Tras oír sobre Naropa, profundos recuerdos brotaron en Marpa y su excitación se hizo tan intensa que el vello en su cuerpo se erizó. Chiterpa y Paindapa le pidieron quedarse en Katmandú mientras su cuerpo se adaptaba al calor sofocante de la baja latitud. Marpa fue iniciado en todas las prácticas de meditación que este par pudo compartir con él y lo exhortaron a que personalmente visitara a Naropa, al cual se referían como un "Segundo Buda".
Luego de tres años en Katmandú, Marpa partió a India para buscar él mismo a Naropa. Llevaba consigo una carta introductoria de sus amigos nepaleses. Nyo, desconociendo las prácticas ascéticas de Naropa, partió a otro lugar a buscar a los gurús más famosos de India. Naropa estaba lejos de Pullahari cuando Marpa llegó y se fue a quedar cerca con un estudiante de Naropa llamado Prajnasimha. Antes que su presencia fuese dada a conocer al gurú, un mensaje de Naropa llegó: "Hay un budista tibetano quedándose con ustedes, tráiganlo a Pullahari".
Ese fue un encuentro emocionante que aparentemente había sido aparentemente profetizado hacía tiempo por el propio gurú de Naropa: Tilopa. Naropa, feliz de recibir al futuro sostenedor de su linaje, le cantó a su hijo espiritual:
"De acuerdo con la profecía del Gurú [Tilopa]
mi hijo, el notable recipiente Marpa Lodro,
Desde la nevada tierra del norte,
Es bienvenido a asumir la regencia."
De Naropa, Marpa recibió la iniciación en el mandala de Hevajra, un aspecto de la meditación para alcanzar la iluminación. Este aspecto, encarnaba la unión gozosa entre un Buda masculino y uno femenino, transforma los apegos y el placer de los sentidos en una profunda realización en la bienaventuranza y la naturaleza sin forma de la mente. Marpa se quedó cerca de Naropa meditando en este aspecto Buda por un año. Signos excepcionales de desarrollo surgieron en su mente, acompañados de la aparición de profunda intuición y destellos internos. Marpa fue, entonces, enviado por Naropa a recibir mas enseñanzas tántricas del gurú Jnanagarbha y otros maestros calificados que habían alcanzado los siddhis (poderes iluminados) de la realización.
Naropa envió a Marpa al sur de la India a buscar al famoso Mahasiddha, Kukkuripa. Luego de dos arduas semanas de viaje durante el cual estuvo constantemente seguido por dos aves, Marpa finalmente llegó a una isla en el centro de un lago volcánico venenoso. El acercamiento final a esta desolada isla, hogar del evasivo gurú, fue un nado a muerte. Tras llegar al salubre lugar, el cielo diurno se volvió denso con nubes negras, tanto alumbraban los rayos e inundaba de lluvia, como nieve caía del cielo. El sonido de los constantes truenos asustó tanto a Marpa que comenzó a preguntarse si él todavía estaría vivo o en algún estado después de la muerte.
Después de una búsqueda considerable, Marpa, eventualmente, encontró al extraño y excéntrico gurú, cubierto completamente con las plumas de un ave. Las primeras palabras de la boca de Kukkuripa fueron: "aún una ruta tan difícil como esta no los mantiene lejos de aquí a ustedes tibetanos nariz chata ". Marpa le explicó a su bizarro anfitrión que él había sido enviado por Naropa para recibir instrucciones especiales de meditación. Kukkuripa comenzó por soltar una gran invectiva contra Naropa, diciendo: "Este tan llamado Naropa no tiene un amplio aprendizaje. Un Mahapandita sin experiencia de meditación es risible". Finalmente, tal como los conceptos de Marpa empezaban a deshacerse, Kukkuripa finalizó sus juego y felizmente le dio a Marpa las profundas enseñanzas que buscaba. Esto reveló que las dos aves habían sido enviadas como protectores para asegurarle a Marpa un viaje seguro.
Mientras viajaba en la India del sur, Marpa repetidamente hizo fuertes deseos a Maitripa, un sostenedor del linaje de Nagarjuna y el gran Brahman Saraha, cuya posterior encarnación sería conocida como el Karmapa. En un sueño, una bella mujer se le apareció a Marpa como una mensajera de Maitripa, dándole fuertes bendiciones al colocarle una vasija en el tope de su cabeza. Él despertó sintiéndose gozosamente feliz. En su retorno a Pullahari en el norte para revisar a Naropa, Marpa fue alentado para buscar a Maitripa en persona. Este gurú también vivía en un lugar inconveniente. Muchos de sus amigos disuadieron a Marpa de proseguir la difícil y peligrosa búsqueda de Maitripa. Su respuesta hacia ellos fue: "Yo no estoy buscando riqueza en esta vida, sea que muera o no, yo debo buscar el Dharma".
Eventualmente Marpa encontró a Maitripa sentado bajo un árbol en un monasterio en una alta montaña llamada "Montaña de las Llamaradas de Fuego". Maitripa jugó el papel de un padre espiritual en el desarrollo de Marpa, casi tan significante como aquel de Naropa. De Maitripa, Marpa recibió el nombre secreto Vajracitta junto con la transmisión oral del Mahamudra, enseñanzas de la más alta realización. Al mismo tiempo Maitripa introdujo a Marpa en los dohas, o canciones poéticas espontáneas para las cuales Marpa y su futuro estudiante Milarepa se harían tan famosos. Naropa continuó enviando a Marpa a viajes largospara recibir enseñanzas de los diferentes yoguis masculinos y femeninos, cada uno de los cuales se sobrepasaba cualidades iluminadas y quienes podían transmitir las instrucciones especiales del despertar.
Luego de sus extensos viajes, Marpa se estableció para practicar meditación intensiva. Experiencias y realizaciones especiales del insuperable mantra secreto comenzaron a surgir en su mente. En un momento mientras él meditaba, una gran felicidad surgió por siete días, tan intensa que no podía mover su cuerpo, hablar o ni siquiera tener un pensamiento conceptual. Durante los años dedicados a la práctica de meditación profunda, muchos signos increíbles surgieron tal como el gozo del tummo, el yoga del calor interno.
Luego de doce años en India, el oro de Marpa finalmente se había agotado y decidió regresar a Tíbet. Un gran festín fue arreglado y Marpa se despidió de su amado gurú y amigos. Colocando su mano en la cabeza de Marpa, Naropa le cantó algunas instrucciones de partida:
"Tú, Marpa el traductor del Tíbet!
No hagas los ocho Dharmas mundanos la meta de tu vida,
No crees la predisposición en ti mismo o en los demás de codicia y fijación,
No difames a amigos o enemigos,
No distorsiones los caminos de otros,
El aprendizaje y la contemplación son las antorchas que iluminan la oscuridad,
No seas insidioso en el camino supremo de la liberación,
Previamente, hemos sido gurú y discípulo,
Mantén esto contigo en el futuro, no lo abandones.
Esta joya preciosa de tu mente,
No la lances al río como un idiota.
Vigilala cuidadosamente con indestructible atención
Y realizarás todas las necesidades, deseos e intenciones."
En su regreso a casa, Marpa encontró a su viejo compañero de viaje, Nyo. En India, Marpa se había topado con Nyo varias veces para comparar enseñanzas y resultados. Ahora ambos decidieron volver a Tíbet juntos. Mientras cruzaban el Ganges, Nyo había lanzado todos los textos de Marpa al río, tal era el celo que Nyo había desarrollado por el éxito espiritual de Marpa. Con algo de fuerte advertencia de salud mental, Marpa se separó de la compañía de su ambicioso conocido. Él contempló regresar a India por los textos, pero se percató que su esencia y significado estaban sólidamente guardados en su mente.
Parando en Kathmandu, Marpa visitó de nuevo a sus amigos lamas nepaleses, compartiendo con ellos las historias y enseñanzas de su aventura en India. En la frontera tibetana Marpa fue detenido por oficiales aduanales durante varios días. Aquí él tuvo un sueño vívido en el cual era guiado por dos adorables mujeres jóvenes vistiendo los hilos brahmánicos para recibir las enseñanzas de Saraha, el gran Brahmin Mahasiddha, del linaje de Nagarjuna. El brillo majestuoso de Saraha fue algo que Marpa nunca antes había visto. Estas fueron las instrucciones de Saraha para Marpa:
"Namo, Compasión y vacuidad son inseparable
Esta mente de flujo ininterrumpido innato
Es tal como es (suchness), primordialmente pura.
El espacio es visto en intercambio con el espacio
Porque la raíz reside en casa,
La mente conscientemente está aprisionada.
Meditando en esto, los pensamientos subsiguientes
no son remendados juntos en la mente.
Sabiendo que el mundo de los fenómenos
es la naturaleza de la mente,
la meditación no requiere de antídotos adicionales.
La naturaleza de la mente no puede ser pensada.
Descansa en este estado natural.
Cuando veas esta verdad,
serás liberado.
Tal como un niño lo haría, observa el comportamiento de los bárbaros.
Sé libre de cuidado, come carne, se un demente.
"Tal como un león sin temor,
deja a tu mente elefante vagar libremente
Mira a las abejas volar sobre las flores.
Sin ver al samsara como erróneo,
No hay cosa tal como obtener el nirvana.
Este es el camino de la mente común.
Descansa en la frescura natural.
No pienses en actividades.
No te apegues a un lado o una dirección
Examina en el medio del espacio de la simplicidad."
Hacia su regreso al Tíbet, las realizaciones de Marpa comenzaron a ser aclamadas. La fuerza de su bendición y su poder de curar rápidamente se hicieron bien conocidos, y estudiantes notables aparecieron desde lo ancho y lejos. Marpa viajó dando enseñanzas y rehaciendo sus reservas de oro para su viaje de regreso a ver a Naropa. De regreso a casa en Lhotrak, Marpa acumuló muchos estudiantes y tomó una esposa llamada Dagmema, así como también a varias otras consortes con cualidades finas. Su primer hijo, Tarma Tode, y otros nacieron para él. Incluso el propio hermano mayor de Marpa se hizo su estudiante. Marpa comenzó a establecer en Tíbet lo que luego sería conocido como el linaje Kagyu del Budismo Tibetano.
Marpa regresó a India por segunda vez, al mandato de Naropa. De nuevo visitó a todos sus maestros, esta vez recibiendo de cada uno amplios comentarios y clarificaciones sobre los profundos métodos que él originalmente había estado dando. Él tradujo cada uno de estos al Tibetano. Marpa fue también asignado por Naropa con instrucciones adicionales de las enseñanzas del linaje del rey Indrabhuti y Saraha.
Un día un monje indio llamado Akarasiddhi vino a visitar a Naropa por instrucción, luego partió para Tíbet donde planeaba dar enseñanzas en varios métodos tántricos. Esto evocó una puntada de celos en Marpa. Hacia su llegada en Tíbet, Akarasiddhi se dio cuenta a través de la intuición, que él tenía vínculos con un solo estudiante y rápidamente abandonó sus planes de enseñar en ese país. De regreso en Pullahari, Akarasiddhi bromeó que no había hecho lo que Marpa temía y que enseñó a solo una persona en Tíbet, y dijo: "En el futuro tú serás la gloria de las enseñanzas y de los seres sintientes". Marpa se dio cuenta que tenía que guardar sus pensamientos inseguros más cuidadosamente.
Luego de seis años mas de estudio intensivo, Marpa había encontrado las respuestas y aclaratorias a las extensas prácticas de meditación que había aprendido. De nuevo se despidió de Naropa. Ofreciéndole a Marpa regresar otra vez por enseñanzas especiales, Naropa dijo adiós.
De regreso en Tíbet, los estudiantes de Marpa le dieron la bienvenida a casa a su lama con gran gozo, y muchas celebraciones y empoderamientos fueron dadas. En ese momento llegó Milarepa, quien llegaría a ser el discípulo más famoso de Marpa. Milarepa, al mando de su madre, y para buscar venganza en contra de miembros de su familia quienes había robado su propiedad se había convertido en un consumado mago negro. Usando su poder había matado a 34 miembros de la familia de sus tíos y tías. La habilidad de Marpa como maestro fue completamente colocada al frente mientras él llevaba tortuosamente a su discípulo, Milarepa, al borde del suicidio.
Marpa llevó a cabo esto asignándole a Milarepa la tarea de construir y reconstruir una enorme torre de piedras. En cada paso Marpa fingía extremada rabia y crítica hacia su devoto estudiante, regañándolo y humillándolo, una y otra vez, por un período de años. Llevándolo repetidamente a la desesperación, el karma de Milarepa fue alcarado y Marpa lo entrenó como un yogui destacado. Haciéndose un asceta, comiendo rara vez y meditando en montañas solitarias, Milarepa, con el tiempo, fue conocido como el mas grande Yogui de Tibet y sus poderes mágicos se hicieron material de leyendas.
Muchos años después, Milarepa, mientras practicaba meditación solitaria en una cueva de ladrillos, recibió un sueño de una bella daikini o Buda femenino. Le dijo que ahora él poseía los métodos para alcanzar la budeidad a través de un esfuerzo considerable. Ella lo exhortó también a obtener los métodos que requieren poco esfuerzo; las enseñanzas especiales de la transferencia y de la consciencia. Jetsun Milarepa, desafiando las instrucciones de su lama, rompió su confinamiento para conferenciar con Marpa. Ellos se dieron cuenta que esta enseñanza era una que Naropa aún debía transmitir. Siguiendo esta revelación, Marpa inmediatamente puso en marcha los planes para regresar hacia el precioso Naropa. Hasta ahora bien pese a los años, él estaba determinado a alcanzar India rápidamente. Su familia y estudiantes, tratando de preservar su salud y su vida, ocultando su oro y sus provisiones. Reiteradamente le rogaron que no fuera, pero él los apartó toda persuasión de cualquiera. En el camino de vuelta a India, Marpa conoció a Atisha, quien habría fundado la escuela Kadampa del Budismo Tibetano. Atisha informó a Marpa que Naropa se había ido a vagar en solitario, y que había abandonado toda meditación formal. Su paradero no era conocido por nadie.
Marpa ahora viajó a lo largo y ancho para encontrarse con sus gurús, todos quienes predecían por sueños que el encontraría de nuevo a Naropa. Kasoripa, uno de los guías de Marpa, recibió la profecía:
"En el inmutable Pullahari
El Mándala puro de la luna
Naropa te mostrará
El espejo dharmakaya de tu mente"
Marpa ahora comenzó su búsqueda seria, tanto solo como con amigos. Alrededor de los siguientes ocho meses Marpa pensaba continuamente en Naropa y tenía contacto con él a través de visiones. Durante los ocho meses Marpa se vió a si mismo persiguiendo a Naropa, pero siempre incapaz de atraparlo. Él escuchó las instrucciones orales:
"Si el caballo de la no-acción, dharmata y luminoso
no galopa libremente yendo y viniendo,
como un ciervo persiguiendo un espejismo
No estas vagando en el terreno de la futilidad?"
Marpa, viejo, cansado y frustrado, ahora también se tornó deprimido. Finalmente encontró a un vaquero quien le mostró una huella de Naropa en una roca de cristal. Marpa realizó repetidos fuertes deseos a Naropa y un día vio una bola de luz de arco iris emanando de las ramas de un árbol de sándalo, la cual fue la imagen vívida del dios tantrico Hevajra. Esta imagen de luz se fundió en el corazón de Marpa. Naropa mismo apareció seguidamente y Marpa se llenó de intenso gozo. Marpa le dio a Naropa su entero abastecimiento de oro, el cual fue rápidamente arrojado al bosque. Viendo el desaliento de Marpa, Naropa abrió sus manos y el oro reapareció, "si sientes una perdida, aquí esta otra vez", dijo Naropa. Luego golpeó su pié en la tierra y esta también se convirtió en oro.
Naropa le dio la profecía de Tilopa referente a la actividad de Marpa para el beneficio a los seres:
"Con el sol de la sabiduría autoliberadora,
En el monasterio de Pullahari
Disipa la oscuridad de la ignorancia de Mati's (Marpa)
Permite a la luz de la sabiduría prevalecer en todas partes"
De regreso a Pullahari, parte de la forma de Tilopa apareció en las nubes. En ese momento Marpa solicitó la enseñanza secreta sobre el lanzamiento y transferencia de la consciencia que había pedido Milarepa. Al escuchar la petición, Naropa se postró tres veces hacia Tíbet para honrar a Milarepa. Se dice que aún hoy en día los árboles alrededor de Pullahari se inclinan hacia el Tíbet en continuo homenaje al poder de Milarepa. Naropa le dio a Marpa la transmisión del linaje de la daikini Chakrasamvara y las enseñanzas del lanzamiento y transferencia de la consciencia, las cuales llevan rápidamente a la iluminación. Esa transmisión fue restringida a un solo sostenedor del linaje.
De manera de hacer una predicción para el futuro del linaje de Marpa, Naropa lo levantó temprano una mañana para mostrarle su aspecto de meditación: Hevajra, manifestándose vívidamente en el cielo. Marpa se levantó y se postró hacia la brillante apariencia del yidam, en vez de a Naropa mismo. Naropa amonestó a Marpa, "ese mándala es mi emanación", dijo, mientras el yidam se disolvió en el corazón de Naropa. Continuó:
"Antes que cualquier gurú existiera,
aún el nombre del Buda no se escuchaba.
Todos los budas de miles de kalpas
Solo se manifiestan debido al gurú."
Naropa predijo que si bien el linaje de Marpa no duraría en su propia familia, su línea de Dharma continuaría tanto como las enseñanzas del Buda, cada generación siendo mejor que la anterior. Siguiendo a este incidente, Marpa se puso enfermo, casi hasta el punto de morir, y fue asaltado por repetidas pesadillas. Luego de su recuperación física Marpa cayó en una fuerte depresión mental, durante varios meses. Su melancolía finalmente se levantó cuando Naropa le cantó algunas de las profundas instrucciones orales del Buddha. Naropa le prometió a Marpa éxito supremo para su linaje espiritual, y le ordenó regresar a Tíbet para establecer completamente ahí las enseñanzas sobre la naturaleza de la mente. Naropa le aseguró a Marpa que se reunirían de nuevo, y que luego de la muerte ellos se harían inseparables. Marpa derramó muchas lágrimas antes de dejar a su maestro y amigos. Él dejó una huella en una piedra en Pullahari, la cual aún está allí hoy en día. Una vez más Marpa visitó a todos sus maestros antes que finalmente partirera en su largo viaje a casa.
En Nepal, Marpa asistió al funeral de su viejo amigo Chiterpa. Le fue solicitado dar enseñanzas en una reunión de viejos amigos, les dio en canción las instrucciones básicas de su gurú, Maitripa:
"El aferramiento externo, la apariencia de los objetos sentidos,
continuamente fluyen como gran gozo.
Realicen esto como el dharmakaya no nacido.
Fijación interna, la consciencia de la mente es discursiva,
La cual no puede ser tomada como real.
Por lo tanto, véanlo como el entendimiento desnudo sin base.
"Generalmente todos los dharmas de existencia aparente
son primordialmente no existentes y no nacidos.
Realícenlos como la esencia de la simplicidad.
"No deseen abandonar el sámsara
y no hay nirvana que alcanzar
sámsara y nirvana son los estados innatos autoliberados
Realicen esta unidad como gran gozo.
Aún si vacían la mente de los budas de los tres tiempos,
No hay nada más definitivo que esto."
Con intensa nostalgia por sus temerarios gurús, Marpa decidió volver a India en vez de Tíbet. Una dakini aparecida en un sueño le aseguro que sus futuros estudiantes lo esperaban ahora en Tíbet. Antes de movilizarse, Marpa recibió en un sueño, otras enseñanzas de Maitripa sobre la visión definitiva, el Mahamudra. Estas él las aprendió de memoria:
"En general todos los dharmas son la mente.
El gurú surge de la propia mente
No hay nada más que la mente,
todo lo que aparece es la naturaleza de la mente,
La cual es primordialmente no existente.
El estado natural, no nacido e innato,
no puede ser abandonado por el esfuerzo del pensamiento.
Así que descansa en la facilidad, naturalmente, sin restricción."
Los estudiantes tibetanos de Marpa estaban extasiados de tener a su adorado lama de regreso a salvo. A algunos discípulos Marpa les dio regalos de objetos empoderados por Naropa. Le contó a sus amigos cercanos la historia de su exitosa búsqueda por Naropa y dio muchas enseñanzas nuevas.
Una vez de vuelta a casa en Lhotrak, Marpa comenzó también a dar demostraciones de la transferencia de la consciencia. Proyectando su mente desde su cuerpo, Marpa reanimó los cadáveres de varios animales. Inicialmente practicó la transferencia en cuerpos de una paloma, una oveja, un ciervo y un yak. Durante las demostraciones el propio cuerpo de Marpa literalmente se volvió hacia la agonía de la muerte completa, y muchos de sus estudiantes pusieron muy asustados. Miembros familiares escépticos y previamente juzgadores de Marpa se hicieron fuertes devotos del Lama luego de esas dramáticas exhibiciones.
Marpa transmitió las enseñanzas de la transferencia a su hijo mayor Tarma Dode, cómo el solo y único sostenedor del linaje. Desafortunadamente, esa transmisión no perduró demasiado. La familia de Marpa, siguiendo las instrucciones de Naropa, ingresaron todos a un retiro estricto por 3 años. Sin embargo, luego del primer año de su retiro, una gran feria fue celebrada en Lhotrak. Marpa o su hijo, Tarma Dode fueron públicamente solicitados para asistir como invitados de honor. En contra de los deseos de su familia, Tarma Dode, para el momento un aclamado alto lama en su propio derecho, dejó la casa para asistir a la celebración. Su madre, Dagmema, le rogó que no fuera y especialmente le pidió que bajo ninguna circunstancia diera enseñanzas del Dharma, discursos, bebiera cerveza o montara a caballo, entre otras cosas.
Una vez en la feria, Tarma Dode terminó rompiendo cada promesa. Como honor a su estación, le fue dado un magnífico caballo blanco. Mientras cabalgaba la poderosa bestia a casa desde la feria fue lanzado de su silla de montar, su pie quedó atrapado en el estribo y golpeó su cabeza en una roca. Con su cerebro saliendo del cráneo partido, Tarma Dode fue llevado por Milarepa y compañeros de regreso al sus padres rotos de corazón. Desde que su hijo estaba muriendo, Marpa exhortó a Tarma Dode a practicar por primera vez el Phowa y lanzar su mente al centro del corazón de su padre. No deseando hacer esto, el hijo, cavilando dentro y fuera de la consciencia, pidió a su padre que le consiguiera el cuerpo de algún hombre joven muerto recientemente.
Los estudiantes de Marpa se movilizaron y el cuerpo de una anciana con bocio fue llevado a la casa, lo mejor que ellos pudieron conseguir. Tarma Dode rehusó tener algo que ver con este cuerpo. Eventualmente, fue persuadido de lanzar su mente hacia el cuerpo de una paloma, que recien había muerto de agotamiento tras ser perseguida por un águila. Luego de cierto tiempo, ofreciendo cuidadosas instrucciones, envió a la paloma, su hijo, fuera de India en el lugar donde el funeral de un joven muchacho se estaba por realizar. Ahí, en India, la familia del joven fallecido quedó sorprendida al atestiguar el retorno a la vida a su hijo. Este chicho luego se hizo conocer como el gran gurú Indio "Tipupa" quien, eventualmente, dio profundas enseñanzas orales a Rechungpa, el hijo de corazón de Milarepa.
Marpa continuó enseñando el Dharma budista a través de Tíbet. Para entonces, muchos de sus estudiantes se habían convertido en lamas reconocidos por si mismos, con sus propios estudiantes. Marpa a los 80 años de edad y acercándose al final de su vida, había alcanzado completos los siddhis o poderes. Él mostraba incontables milagros, apareciendo en formas de luz, multiplicando su cuerpo y al final no necesitaba de puertas para entrar o salir de la casa. Se dice que su esposa principal Dagmema se disolvió a sí misma en luz y entró en el corazón de Marpa y de esa manera dejó el mundo. Interpretando los sueños auspiciosos de su estudiante cercano, Marpa escogió a Milarepa como su sucesor del linaje. Con profundas instrucciones, Milarepa fue enviado a las soledades de la montaña para meditar. Marpa cantó una canción de despedida a Milarepa mostrando el orgullo de sus realizaciones. Esta fue como sigue:
"Porque no podría mi linaje ser afamado
Si poseemos el ojo del dharma de la dakini.
Por que no podrían ser los ancestros afamados,
Si Tilopa no es otro más que el Buddha.
Porque no podría ser afamado mi maestro
Si Naropa es una antorcha del dharma
porque no podría ser yo afamado,
si soy el hijo de corazón de Naropa
Porque no podrían las enseñanzas orales ser afamadas
Si esas joyas que cumplen los deseos del linaje escuchado
Es el dharma especial que nadie mas posee."
Cuando vino el momento de abandonar su cuerpo, Marpa explicó a sus amigos que el señor Naropa vendría a escoltarlo. Lama Marpa entró en profunda meditación y finalmente falleció en medio de una lluvia de flores cayendo del cielo y los sonidos de música etérea. Su cuerpo fue tomado eventualmente por su estudiante lama Ngokpa y colocado en una estupa en la región tibetana de Shung.
En esta forma Marpa, considerado una reencarnación del Mahassidha Indio, Dombi Heruka, vivió como un budista laico y hombre de familia libre. Él puso de manifiesto el Dharma del gran linaje Kagyu, el cual hoy en día florece a lo largo de la mayoría del mundo.
Traducido de Buddhism Today
Volume 4 1998
La vida de Milarepa. Parte I.
Por: Brooke Webb
De todas las historias escritas ninguna se acerca mas a la ficción que la verdadera historia de Milarepa. Esta trae consigo el poder de las condiciones arquetípicas humanas a través del mito, amor, odio, celos, magia trascendencia e iluminación. Nacido con el nombre de "Buenas Noticias" en una familia de campo Milarepa encarnó el poder transformador de Vidas del Camino del Diamante. Utilizando su enfoque para trascender una vida llevada por hábitos inconscientes, Milarepa en ocasiones se lanzó hacia su meta, la iluminación. Cuando se leen las austeridades por las que paso uno queda sorprendido de que un nivel de disciplina y de autonegación como el suyo pueda ser practicado por tanto tiempo y en continuas condiciones extremas.
El bisabuelo del abuelo de Milarepa fue un poderoso Yogui Nyigma. Su abuelo paterno desperdició los bienes familiares en juegos de dados. Afortunadamente el y su padre lograron amasar una buena fortuna a través de los negocios y la familia adquirió una granja fértil con tres grandes casas en el valle de Kya Ngatsa en Gungthang, Tíbet. Inspirados por su éxito, relativamente distantes, un tío y una tía paternos se mudaron cerca de la próspera y feliz familia. Fue aquí en el año de 1052, cuando Mila "Buenas Noticias" nació. A la edad de 7 años su gentil padre contrajo una enfermedad de la que claramente se observaba que no iba a recuperarse. Antes de que el padre muriera delegó la propiedad a su hijo una vez que se hiciera mayor. Hasta entonces encomendó el cuidado de su esposa, hijo y joven hija así como de toda su propiedad a su tío y su tía. Este par demostró ser bastante severo con los herederos de estas propiedades privándolos de toda comodidad que no fuera necesaria para la subsistencia mínima. La madre y sus hijos se volvieron los sirvientes dependientes de los repentinamente prósperos e ingratos familiares.
Después de ocho años de humillación, trabajo duro y pobreza, el día de la redención finalmente llegó. Para el quinceavo cumpleaños de Mila su madre organizó una gran fiesta a la que invitó a su tío y su tía, así como a otros familiares y amigos, para llevar a cabo el tan esperado momento de su liberación. La granja sería legalmente suya de nuevo. Sin embargo el tío y la tía desafiantemente negaron la existencia de deseo alguno de devolver las propiedades del padre de Mila a su hijo. Ellos declararon que ellos mismos habían sido los herederos correctos y legales de los bienes del padre. Fue sólo, según ellos, la bondad de sus corazones lo que aseguró la supervivencia de la desgraciada madre, hijo e hija. Tíbet en aquel entonces no contaba con recursos judiciales, así que había pocas maneras de resolver el conflicto, excepto por la violencia. El sentido común negaba sus afirmaciones, pero a pesar de eso el tío y la tía mantuvieron el desafío. "Si ustedes son muchos hágannos la guerra, si son pocos, hagan brujería".
Un profundo odio se estableció en el corazón de la madre de Mila. Ella sabiamente envió a su hijo a aprender a leer y escribir con un Lama Nyigma. Un día, Buenas Noticias llegó de sus lecciones ligeramente borracho y riéndose sin cuidado. Ver a su hijo feliz fue más de lo que esta amargada mujer pudo soportar frente a su cara. Llena de rabia mandó a su hijo a aprender magia negra y matar a sus despreciables familiares. Si fallaba en esto la enloquecida mujer prometió suicidarse enfrente de él. Motivado por el profundo amor por su madre Mila se prometió no volver sin haber adquirido las habilidades y el poder de la magia negra. Después de un año de estudios con un nuevo maestro, Mila rehusó la petición de su maestro de graduarse con honores, como hicieron sus compañeros. En vez de esto el joven le suplicó a su maestro con lágrimas en los ojos que le enseñará las artes para destruir a sus enemigos. Mila fue enviado a otro maestro, y allí en una montaña, fue enviado a un estricto retiro de dos semanas para trabajar con encantamientos mágicos para invocar a las poderosas entidades del lado oscuro.
De vuelta en Kya Ngatsa, una fiesta de bodas se llevaba a cabo para hijo primogénito del tío. La casa estaba abarrotada de invitados de la familia que disfrutaban de la fiesta. De pronto todo el edificio se derrumbó en un montón de escombros, cubriendo a todos sus habitantes. Misteriosamente algo le causó pánico a los animales que habitaban bajo la casa y en su intento por escapar golpearon y derrumbaron las bases que sostenían la casa. De las treinta personas presentes sólo el tío y la tía se salvaron de la muerte.
La madre de Mila se las arregló, en contra de toda posibilidad, para alardear del cruel evento. Con términos precisos y no carente de orgullo hizo conocer que fue su propio hijo el responsable de la tragedia. Rápidamente un grupo se disponía a asesinar a la peligrosa y vengativa mujer. Sin embargo, previniendo esta situación, ella había enviado una carta a su hijo para que produjera castigos en forma de tormentas. El diluvio resultante virtualmente destruyó la cosecha madura de los granjeros, así como sus posibilidades de sobrevivir en el crudo invierno sin morir de inanición. Mientras tanto la astuta mujer envió otra carta a su hijo pidiéndole que enviara la muerte a todo el que tomara alguna represalia contra ella. Seguidamente diseminó la carta enviada a su hijo y la amenaza de muerte, así que nadie pretendía desafiar a las deidades que custodiaban a la endem*niad* mujer y su vida fue aislada. Como era sabido que toda esa destrucción fue provocada por Mila, fue forzado a mantenerse alejado de su casa. De hecho el joven nunca volvió a ver viva a su madre.
Luego de utilizar la magia para la destrucción de los enemigos de la familia la mente de Mila se llenó de intenso remordimiento. El se enfrentó día y noche con el resultado negativo de sus acciones dañinas que inevitablemente estaban llenas de constante culpabilidad. Su propio maestro, que poseía un fuerte entendimiento de las leyes kármicas, también llegó a la conclusión que uno de los dos tenía que hacer algo para revertir el caos provocado. Luego de la muerte de su rico patrón, el viejo hechicero decidió que el o su estudiante debían ahora aprender las puras y benevolentes enseñanzas del Buda, las cuales ofrecen beneficios definitivos a los seres. De esta manera esperaban que tanto el maestro como su discípulo se liberaran de renacer en los reinos bajos, lugar al cual seguramente llegarían muy pronto.
Siendo Mila el más joven fue el elegido para emprender la tarea. Fue enviado a Tsangronsg para estudiar con un nuevo Lama llamado Rongton Lhaga. Luego de dar las ofrendas obsequiadas por su primer maestro. Mila fue iniciado y empoderado en la práctica de la meditación interna (insight). Sin embargo y a pesar de su fuerte motivación, él empleó su tiempo durmiendo más que tratando de alcanzar algún tipo de nirvana. A través de su propia meditación el Lama Rongton Lhaga fue capaz de observar que el Lama con el cual Mila tenía una conexión kármica especial era un maestro de Lhotrak llamado Marpa, el traductor. Mila fue enviado a buscar a este lama, el hijo espiritual de un renombrado guru indio, Naropa. Incapaz de contener su excitación ante la expectativa de encontrar a su lama raíz, Mila emprendió el camino inmediatamente.
Mientras tanto, en Lotrak, en un sueño, Marpa recibía de Naropa un Dorje lapizlázuli ligeramente empañado y un cuenco dorado de néctar. Las instrucciones vinieron de Naropa, "Limpia el polvo del diamante con el agua de este cuenco, luego colócalo en el tope de la Bandera de la Victoria. Esto agradará a los Budas del pasado y todos los seres sintientes serán felices, llenando así tus aspiraciones y las de todos los demás". Marpa limpió el diamante y lo colocó sobre la Bandera de la Victoria. El brillo del diamante iluminó el universo entero. Inmediatamente las seis clases de seres fueron liberados del dolor y fueron llenados de felicidad.
Dagmema, la esposa de Marpa, fue donde su marido a contarle un sueño similar, que era aún más impresionante en contenido. Dos mujeres cargaban una estupa de cristal que tenía unas pequeñas impurezas en su superficie. Naropa guiaba a Marpa para bendecir la estupa y colocarla en la cima de una montaña. Cuando esto fue realizado la luz de la estupa brilló en todas las direcciones con un resplandor como el del sol y la luna. Al mismo tiempo la estupa se replicaba a sí misma en innumerables cimas de montañas. Sin revelarle a su esposa conocimiento alguno sobre el significado del sueño Marpa se dispuso a arar las tierras, cosa que no haría sin suficiente cerveza en el remolque. Muy pronto apareció Buenas Noticias, el aspirante. Luego de examinarlo detalladamente Marpa, sin revelar su identidad, le dio al invitado una jarra de cerveza y lo puso a arar las tierras. Al tiempo Mila fue invitado por el hijo más joven de Marpa a entrar en la casa. Se quedó muy sorprendido al darse cuenta que el extraño y poderoso hombre que se consiguió la primera vez no era otro sino el Lama mismo, e hizo postraciones frente a él, como era la costumbre. Luego de explicar como había destruido la vida de muchos de sus inocentes parientes, Mila le pidió al Lama sus enseñanzas. Marpa le ofreció al joven refugio y le dio a elegir entre comida y vestido o las enseñanzas. Mila eligió las enseñanzas y se comprometió a arreglárselas por sí mismo con el resto de las cosas.
Su primer acercamiento al humor predominante del Lama vino cuando Mila intentó colocar su libro de magia al lado de los libros sagrados de Marpa. "Llévate ese mugriento libro de aquí, puede contaminar mis objetos sagrados y mi santuario".
El joven novato se dedicó a mendigar a través de valle para pagar su habitación y mantenimiento. Cuando volvió con el Lama llevaba carne, cerveza, sacos de cebada y una enorme olla de cocina. Marpa mostró lágrimas de emoción y llevó la olla a su cuarto sagrado, y lo lleno con mantequilla derretida. Sin embargo se negaba a darle instrucciones espirituales a Mila, en vez de esto le pidió que enviará tormentas eléctricas a dos comunidades que habían estado robando a sus estudiantes. Mila entonces se apresuró a realizar los conjuros para producir las tormentas, y luego fue solicitado para enviar mas truenos y centellas sobre otros poblados. Luego de eso Marpa siempre se refería a su nuevo estudiante como el "Gran Mago". Ahora Mila estaba seguro que recibiría las enseñanzas sobre la iluminación y se las pidió directamente a su lama. Marpa le replicó en un tono irritado: "Ja!, ¿es para recompensar tus múltiples crímenes por lo que yo fui a India a riesgo de mi vida? Dices que deseas esas enseñanzas que son el aliento vivo de las Dakinis y por las cuales, sin escatimar riquezas, ofrecí oro sin medida. Espero que sólo estés bromeando!, Cualquiera podría matarte por esto! Ahora restaura las tierras en Yadrok y sana a los afectados. Pero nunca vuelvas si no puedes hacer esto."
Buenas Noticias lloró por aquel áspero trato. El lama regresó al siguiente día disculpándose por su rudeza e instó a Mila a construir una inmensa torre para su hijo, Tarma Dode, quien viviría allí. Mila emprendió la tarea con furia y sobre las áridas montañas cerca de la casa de Marpa, una enorme torre redondeada comenzó a tomar forma. Su lama después de varios meses de trabajo le pidió que la estructura debía ser desmantelada completamente y las piedras regresadas al sitio donde habían sido tomadas. Entonces Marpa, usando primero la excusa de borrachera y luego de confusión, le ordenó construir una torre semicircular y luego una triangular. Esas torres fueron construidas hasta la mitad y entonces el lama cambiaba de opinión. Hasta ahora el lama era bastante desagradable e incluso abusivo con su estudiante, repetidamente lo instaba a irse si no estaba satisfecho. Los años habían pasado y todo lo que Mila tenía para demostrar su devoción era una espalda llena de ampollas. Ahora recibía ordenes de construir una cuarta y aún más grande torre. Para este trabajo Mila le imploró a la esposa del lama para persuadirlo de que las instrucciones esta vez no fueran revertidas. Luego de que tres de los estudiantes del lama colocaron una inmensa roca en posición Mila comenzó a construir el edificio alrededor de la gigantesca piedra. Y tan seguro como el día sigue a la noche el lama predeciblemente mandó a desmantelar el edificio. La razón era que la piedra angular había sido colocada con ayuda de otros, y las estrictas órdenes de Marpa eran que el Gran Mago debía trabajar solo.
En varias ocasiones, largos retiros y empoderamientos tántricos budistas eran dados a los estudiantes de Marpa. Mila, esperando ser iniciado, iba a recibir las bendiciones del lama. Cada vez era rechazado, pateado y lanzado al suelo, hasta que brotaban lágrimas de desesperación por el abuso que indiscriminadamente caía sobre él. Además de las historias de las torres estaba la petición de construir un salón sagrado y un camino cubierto. Estos fueron construidos hasta que la espalda de Mila se infectó totalmente y tenía llagas y ampollas, debido a la enfermedad fue, forzosamente, llevado a reposo. Marpa sin embargo, presionaba a Mila a retornar al trabajo rápidamente, recordándole los intensos esfuerzos a los que fue sometido Naropa por su propio maestro: Tilopa.
La compasiva esposa del lama elaboró un plan para que Mila abandonara el lugar, esperando que esto suavizara a Marpa. Un día le comentó a su esposo que Mila estaba recogiendo todas sus cosas para marcharse, pero que ella lo había persuadido para quedarse. La respuesta del lama fue buscar a Mila y bofetearlo con toda su fuerza. En ese momento parecía evidente que la agresión hacia su miserable aspirante nunca cesaría. En otra ocasión se llevaría a cabo la iniciación de Korlo Demchog. Una vez más Dagmena llevó a Mila al círculo de iniciados, en esa oportunidad le dio una inmensa turquesa para que la llevara como ofrenda al lama. Fue tal la ira del lama en esa ocasión que luego de lanzar a Mila al suelo, sus propios estudiantes tuvieron que retener físicamente a su maestro para detener la ola de estruendosas patadas que caían sobre el cuerpo de su estudiante.
Al día siguiente el lama fue a donde Mila y le propuso una pregunta: "¿No estas insatisfecho por mi negación a enseñarte?" "tengo confianza en el lama" respondió Mila incapaz de contener las lágrimas que caían como un torrente de sus ojos. "¿Que buscas obtener de mí con esas lágrimas? ¡Lárgate!" gritó el lama. Su miseria era mayor de la que su corazón podía soportar, Mila tomó su libro de magia y sin decir adiós abandonó el hogar de su maestro. Él tomó un trabajo en un valle vecino y constantemente leía acerca de las historias de los grandes maestros budistas. Esas historias lo inspiraban e incrementaban su oposición a tomar una vida ordinaria. Y decidió definitivamente volver con Marpa, quien al darse cuenta de la desaparición de su discípulo derramó lágrimas de dolor, implorándole fuertemente a las Dakinis que su hijo predestinado regresara. Sin embargo, seguía inflexiblemente rehusándose a dar enseñanzas a Mila hasta que los tres pisos restantes de la torre fueran construidos. Sobrecargado por los maltratos del áspero temperamento del lama y su propensión a la violencia, Mila decidió irse de una vez por todas.
Dagmena decidió enviar a Mila en secreto a un estudiante de Marpa llamado Ngokpa. La gentil mujer, después de emborrachar a su marido con su cerveza favorita, realizó una carta firmada y envió un mala de rubí que había pertenecido a Naropa como ofrendas de Marpa. Era conocido también que Lama Ngokpa tenía unos pocos enemigos y que también deseaba los servicios del gran mago para asegurarse que algunos de ellos recibieran algunas lluvias tibetanas de granizo. Luego de completar la petición del lama, Mila fue enviado a observar los resultados de su trabajo, había dejado a los habitantes del valle en la desgracia. Rebaños enteros de yacían muertos en los campos, así como incontables otras criaturas. Mila tomó algunos de ellos -pájaros y ratones- y regresó adonde el lama desesperado por su habilidad de no hacer otra cosa más que daño. El lama le aseguró a Mila que ninguna de esas criaturas que habían muerto caerían en los reinos bajos otra vez. Como prueba de esto volvió a la vida a todas las aves y ratones que Mila había traído consigo. Esa demostración ciertamente sirvió para fortalecer la ambición del Gran Mago de tratar de hacerse un Yogui. Mila de nuevo recibió métodos junto con instrucciones y fue enviado a un retiro de meditación. Una vez más, y para la sorpresa del Lama Ngokpa, absolutamente nada ocurría en el camino de la experiencia interna en la mente de Mila.
Mientras tanto, Marpa se las había arreglado para terminar la torre y enviar una carta a Ngokpa para asistir a la celebración de cumpleaños de su hijo. Adicionalmente le envió una petición de que "cierto malhechor" fuera devuelto a él. Nada podía persuadir a Mila de volver con el terrible y violento lama. Sin embargo, la esposa de Marpa envió una nota en una carta "ahora el te enseñará". Con una mezcla de esperanza y coraje Mila partió hacia Lhotrak.
Marpa comenzó la ceremonia,
"Abundante excelencia de este precioso linaje,
sin mancha debido a la imperfección o deficiencia.
Puedan todos ser bendecidos por esa excelencia.
La excelencia abunda en el rápido camino
de la transmisión secreta, sin error o decepción.
Puedan todos ser bendecidos por esa excelencia."
Antes que los rituales avanzaran muy lejos, Lama Marpa reparó en los hechos sucedidos en el pasado reciente. Su bastón estaba sospechosamente colocado a su lado. Él determinó que Lama Ngokpa no sería castigado y le pidió devolver las joyas de Naropa. Cuando la atención de Marpa se enfocó en su esposa principal, ella se escapó con su marido de modo de no hacerse el objetivo directo de la ira del lama. En cuanto a Mila, su paranoia encumbró en ese momento y pensando que el solo podía crear dolor y problemas en el mundo decidió suicidarse lanzándose de la torre que el mismo había construido. Fueron sólo las gentiles palabras de Lama Ngokpa que lo previnieron de hacer algo como eso. En ese momento Dagmena fue enviada por el lama a informarle a Mila que era el invitado de honor. Mila se acerco temblorosamente a la ceremonia. Lejos de expresar su disgusto personal todos creían que el lama conservaría a Mila, Marpa ahora reveló la verdadera profundidad de su amor por él, proporcionándole todo elogio posible y asegurándole un completo éxito en su práctica. El lama continuó, "Mi hijo a finalizado las nueve grandes penalidades, ahora su completa iluminación sin futuros renacimientos puede ahora llevarse a cabo". Debido a la debilidad de Dagmema, esto no tuvo lugar, y quedará un débil vestigio de mancha con él. Ahora te recibo y te daré mis enseñanzas. Que son tan apreciadas para mí como mi propio corazón. Te dejaré meditar y ser feliz.
Marpa le dio a su estudiante refugio budista, el voto del bodisatva y los votos de una persona laica. Le fue dado el nombre de "Mila Vajra, Bandera de la Victoria", como fue revelado por Naropa en el sueño. Marpa le dio el empoderamiento de Chakrasamvara a Mila y a todos los presentes. Durante la iniciación Marpa apuntó al cielo. Arriba en el espacio sobre el lugar de reunión, apareció el vívido mandala de la deidad rodeada por budas y dakinis así como de numerosos símbolos auspiciosos. Ambos, el lama y las deidades del mandala le confirieron a Mila el nombre de iniciación, "Pal Zhepa Dorje" (Glorioso Diamante Sonriente). Marpa profetizó que de la tenacidad bajo condiciones extremas de Mila el podía desarrollar estudiantes y maestros con fuertes cualidades de buda y que a través de él sus enseñanzas serán como la luna creciente. Luego de recibir instrucciones detalladas, Mila fue enviado en solitario a una cueva situada en una colinas vecinas para meditar. Aquí, colocó lamparas de mantequilla sobre su cabeza y no se movería hasta que se consumieran por completo. Sin dejar que su lugar de meditación se enfriara Mila meditó de esta forma día y noche por once meses. Luego de esto Marpa y su esposa lo invitaron a un gran festín, en el que le pidieron explicar sus destellos (insights) a través de la meditación. Mila respondió de la siguiente forma, "entiendo que en este cuerpo yace la escogencia vital entre una enorme ganancia y pérdida, relativa a la felicidad eterna o miseria en el límite entre lo maligno y lo bueno. Entiendo que la fuente de toda felicidad es el lama y por lo tanto el primer paso es completar todas sus instrucciones y mantener un vínculo irrompible con él. Además una afortunada existencia humana es algo difícil de adquirir. Elevando la mente con gran intensidad sobre la impermanencia y la muerte, las consecuencias de las acciones y el dolor del samsara uno desarrolla el anhelo de liberarse. Habiéndose esforzado en descubrir el no egoísmo de la personalidad, uno examina el yo por medio de la lógica, las enseñanzas y analogías, y no encontrando el yo, uno comprende su no-existencia. Cuando la mente se calma en tal razonamiento, los pensamientos discriminativos cesan y la mente alcanza un estado no conceptual. Si uno permanece en ese estado uno a alcanzado la tranquilidad de la mente. Ese estado de tranquilidad es mantenido por medio de una continua atención y consciencia, sin permitirle estancarse en la pasividad. Intensificado por la fuerza de la consciencia, uno experimenta la consciencia pura sin diferenciación, desnuda, vívida. Esa consciencia pura puede ser considerada como un destello de claridad (insight) básico."
Mila resumió su comprensión: "Primero un estado mental vívido de tranquilidad a energía sostenedora junto con un intelecto analítico son requerimientos indispensables para alcanzar destellos perfectos. Son como los primeros pasos de una escalera. Segundo, todas las meditaciones, con o sin formas, deben comenzar de un profundo amor y compasión. Lo que sea que hagamos debe surgir de una actitud amorosa de beneficiar a otros. Tercero, a través de la perfecta visión, todo el análisis discriminativo se disuelve en un estado no conceptual. Finalmente, con una clara consciencia del vacío, sinceramente dedicamos el resultado para el beneficio de todos los seres. Yo he entendido que ese es el mejor camino de todos."
Marpa respondió: "Hijo mío, tenía grandes esperanzas, y mis esperanzas se han realizado." El lama se llenó de gozo. Para Mila era tiempo de ingresar de nuevo a su cueva y posarse en su solitario cojín una vez más.
Luego de un largo, largo período de tiempo invertido en profunda meditación, Mila fue visitado por un buda femenino cuyo cuerpo era azul como el cielo y que vestía los ornamentos de huesos de una yoguini. Ella dijo a Mila, "Hijo mío, ya tienes las enseñanzas del gran sello (Mahamudra), y las instrucciones en las seis doctrinas. Estas te orientan hacia la iluminación suprema a través de la meditación continua. Pero no tienes las enseñanza especiales que se refieren a la transferencia de la consciencia de los cuerpos muertos, que llevan a la budeidad en un momento de meditación. Pídelas, dijo ella y luego desapareció. El yogui, Mila, una vez mas cruzó las paredes de su cueva para consultar a Marpa. Este fue un signo para Marpa que le indicaba que debía partir inmediatamente a India a buscar a Naropa.
Cuando Marpa finalmente, después de muchos, muchos meses de búsqueda encontró a su maestro Naropa en Pullahari en el norte de India, le preguntó por las enseñanzas en cuestión. Naropa le preguntó cómo había sido llamada su atención por esa enseñanza. Marpa explicó la historia de su estudiante que fue visitado por la Dakini de la sabiduría. Naropa exclamó, "que maravilla", en las oscuras tierras del Tíbet ese discípulo es como el sol naciendo sobre la nieve." Entonces se postró tres veces hacia el Tíbet en honor al poder supremo de Mila en su meditación. Aún hoy en día los árboles y montañas cercanas a Pullahari se inclinan hacia el Tíbet.
Luego del regreso de Marpa al Tíbet con el subsecuente fallecimiento de su hijo y heredero, Tarma Dode, Lama Marpa reunió a sus principales cuatro discípulos, Y les pidió que recordaran sus sueños en una noche especial de modo de esclarecer una predicción acerca del futuro de su linaje. Aún cuando todos los sueños eran positivos, sólo el de Mila era profético.
Mila Vajra contó su sueño:
"Una montaña majestuosa se eleva hacia el norte con el sol y la luna sobre ella. La luz de esa montaña llena todo el espacio y su base cubre totalmente la tierra. Los ríos descienden desde el pico en las cuatro direcciones cardinales apagando la sed de los seres. Las aguas fluían hacia el mar y millares de flores chispeaban en todas partes. Alrededor de la montaña había cuatro grandes pilares surgiendo de las cuatro direcciones. Uno sostenía en el tope un león, otro un tigre, el tercero una garuda gigante y sobre el cuarto pilar se alzaba un cóndor con sus alas extendidas las cuales abrigaban un pichón. El nido de ese cóndor estaba colocado en un risco pedregoso. El cielo alrededor del pilar estaba lleno de aves pequeñas. Cada una de esas aves tenían la mirada fija en el espacio abierto."
La esposa principal del Lama preparó un festín ritual y lama Marpa se expresó de manera poética con un canto explicando el significado del sueño.
"Señor Buda de las tres épocas,
Maestro Naropa, me postro a tus pies.
Todos los discípulos de este lugar,
escuchen los increíbles presagios del futuro
Conocidos a través del sueño
Que yo, su viejo padre, voy a contarles.
La tierra del norte es el Tíbet
Donde las enseñanzas del Buda serán diseminadas
Esa montaña nevada
es el viejo traductor Marpa
y las enseñanzas Kagyu.
El tope de la nieve que tocaba el cielo
Es un destello inigualable
El sol y la luna girando alrededor del pico
son la meditación radiante de
sabiduría y compasión.
La luz llenando el espacio
Es la compasión disipando la oscuridad
de la ignorancia.
Su base cubriendo la tierra entera
es la acción penetrante de las enseñanzas
cuando se van revelando
Los cuatro ríos siguiendo las cuatro direcciones
Son los cuatro aspectos de la iniciación y la instrucción
Esos ríos apagando la sed de los seres
Es el desarrollo y la liberación de
los buscadores.
Todas esas agua fluyendo hacia el mar
Es la reunión de la consciencia madre
y la consciencia hija
Todas las variadas flores chispeantes
Son el gozo del fruto sin mancha."
Marpa explicó como las diferentes criaturas representaban sus cuatro estudiantes principales, Milarepa, Ngokton Chodor, Tshorton Oangne y Meton de Tsangrong. Sus poderosas cualidades propagarían sus enseñanzas y cada uno de ellos alcanzaría el estado último de liberación e iluminación.
El gran lama finalmente expresó el significado del sueño en lo referente a Mila, que en este momento se había convertido en Milarepa. Un "repa" es aquel que alcanza la maestría de la practica yogui del tummo o calor interior, que le permite a un yogui permanecer tibio aún en los glaciares más helados.
"El gran pilar levantándose al norte
es Milarepa de Gungthang,
El cóndor que se levantaba sobre el pilar
significa que Mila es como un cóndor,
sus alas abiertas
son la realización de las instrucciones secretas
su nido en la punta
significa que su vida será más dura que la roca.
El pichón nacido del cóndor
Significa que no tendrá rival
Las pequeñas aves llenando el espacio
significan la propagación de las enseñanzas Kagyu
Sus miradas vueltas hacia las alturas
es una despedida del mundo del nacimiento y la muerte
Su vuelo hacia la inmensidad del espacio
es la llegada hacia el mundo de la liberación
El sueño del norte no es maligno
Es favorable,
Oh discípulos establecidos en este lugar",
Marpa se levantó
"El trabajo del anciano ha terminado.
Para ustedes, discípulos, su hora ha llegado.
Si las palabras de este anciano son proféticas,
La perfecta enseñanza, transmitida,
Se propagará a lo largo y ancho en el futuro.
Marpa instruyó a sus estudiantes intensamente en todo aspecto de la meditación, específicamente instando a Milarepa a perfeccionar su practica de tummo para prepararse para una vida de meditación en las montañas cubiertas de nieve. Marpa dio a sus estudiantes su más preciosa posesión que mantenía las bendiciones de sus propios maestros. De esos tesoros le dio a Milarepa las prendas de Naropa y el sombrero de Maitripa. Lo eligió como su sucesor y sostenedor del linaje, Milarepa se mantuvo cerca de él por unos pocos años más para recibir las iniciaciones e instrucciones especiales antes de embarcarse a las montañas a practicar austeridades. Milarepa se estableció en una cueva cercana a meditar en aislamiento total y era alimentado y cuidado amorosamente por Marpa y su esposa de igual forma que un año sigue al siguiente. Un amanecer interior sin igual surgió en la mente de Milarepa en la medida que todos los conceptos del ego se disolvían en la sabiduría del espacio definitivo.
Buddhism Today
Volumen 5. 1998
La vida de Milarepa. Parte II.
Por: Brooke Webb
De todas las historias escritas, ninguna se acerca tanto a sonar como ficción que la verdadera historia de Milarepa, que trae consigo las poderosas condiciones humanas arquetípicas empleadas en el mito, amor, odio, magia, celos, trascendencia e iluminación.
Esta es la segunda mitad de la historia de Milarepa. El siguiente párrafo provee una breve sinopsis de la primera parte de la extraordinaria vida de este gran yogui que fue presentada en el número anterior.
Fue para vengarse de las estafas de sus parientes que Milarepa aprendió magia negra y llevó a la muerte a los enemigos de su madre. Luego actuando con intenso remordimiento se decidió buscar un maestro completamente iluminado para revertir las consecuencias kármicas de los daños ocasionados. Bajo la dura tutela de su Lama, Milarepa se fortaleció a través de la humillación y la dificultad constante. Finalmente luego de recibir las bendiciones de Marpa para practicar el Dharma budista, Milarepa aplicó su tenacidad inquebrantable hacia la meditación para lograr la iluminación.
Fue durante un largo período de meditación que Milarepa tuvo un sueño en el cual vio que su amada madre había muerto. El sueño provocó un casi irresistible deseo de ver su tierra natal de nuevo. Atravesando las paredes de la cueva de su retiro Mila fue a ver inmediatamente a Marpa. El Lama, habiendo despertado de su sueño se sorprendió de ver que su estudiante había roto su estricto retiro. Viendo el estado emocional de Mila y el deseo de ver a su familia, le permitió a su hijo pródigo abandonar las montañas del Sur de Lhotrak. Sin embargo, predijo que ellos, Lama y estudiante, no se reunirían de nuevo en esa vida. Justo en el momento en el que despertó, el sol alumbraba la frente del Lama y su esposa traía comida, Marpa vaticinó que Milarepa haría que las enseñanzas del Buda brillaran como el sol al tiempo que sería alimentado por comida espiritual.
Marpa procedió a dar a su estudiante una transmisión iluminada dada originalmente por las dakinis y la cual fue ordenada por Naropa que se transmitiera sólo a Milarepa de entre todos los discípulos del Lama.
El Lama prometió que no había guardado una sola enseñanza y alentó a Mila y a las futuras generaciones a no repetir el severo estilo de trato hacia sus estudiantes, el cual fue utilizado hacia Milarepa. Con ese consejo Marpa le cantó a su estudiante:
Contemplando la vida de los maestros,
Uno observa que aún el deseo por más instrucción es una distracción.
Mantén la esencia de las enseñanzas a salvo en tu corazón.
Muchas explicaciones sin la esencia son como árboles sin fruto.
Aunque todas son conocimiento, no hay una verdad definitiva.
Conocerlas todas no es el conocimiento de la verdad definitiva.
Mucha dilucidación no trae beneficio espiritual.
Aquello que beneficia el corazón es nuestro tesoro sagrado.
Si deseas ser rico concéntrate en esto.
El Dharma es el medio hábil para sobreponerse al sufrimiento.
Si deseas estar seguro concéntrate en esto.
La mente cabalgando sobre la mente es un caballo incansable.
Tu propio cuerpo es un santuario y una mansión celestial.
La meditación sin distracción y la acción es la mejor de todas las medicinas.
A ti que tienes el impulso hacia la iluminación
Te he dado las instrucciones sin esconder nada.
Yo, mi instrucción y tu,
los tres están colocados en tu mano hijo mío.
Puedan prosperar y traer ramas y frutos.
Sin que decaigan, se disuelvan o se deterioren.
El Lama Marpa finalizó su canción y colocando sus manos en la cabeza de Milarepa dijo: "Hijo, tu partida rompe mi corazón. La impermanencia es la marca de todas las cosas compuestas. No podemos hacer nada al respecto."
Milarepa se quedó unos días mas con Marpa quien continuó dándole intensas instrucciones. Mostró sobre ellos en el espacio, en formas de luz, muchos de los yidams y otros símbolos auspiciosos. Esas maravillas aparecieron directamente de la maestría completamente iluminada de todos los fenómenos. Marpa realizó esos milagros específicamente para marcar la ocasión de la partida de Milarepa y para transmitirle profundas bendiciones.
El Lama le preguntó a Mila, "Hijo, has visto y ¿confías en esas transformaciones?".
"Estoy tan conmovido que no puedo más que confiar. Pienso que debería tratar de ser capaz de hacer cosas similares con la meditación", respondió Mila con la voz quebrada.
"Bien, si es así, hijo, puedes irte ahora. Ya que he identificado todas las cosas como ilusión, practica acordemente. Toma refugio en las montañas, las nieves o los bosques." Marpa dio los nombres de todas las montañas sagradas donde Mila debía levantar la bandera de la meditación.
"Si meditas servirás a tu lama, mostrarás gratitud a tu padre y madre y realizarás las metas de los seres sintientes." Con ese consejo Marpa estalló en lágrimas, prometiendo encontrarse con su hijo espiritual en la tierra de las dakinis. Previniendo un obstáculo para la practica de Milarepa en el futuro, Marpa le dio un pliego sellado, para ser abierto sólo en caso de que grandes problemas surjan.
Aquella noche, los dos, lama y estudiante durmieron muy cerca el uno del otro. En la mañana Dagmema entró al cuarto llorando de tristeza ante la inminente partida de Milarepa. El Lama le dijo: "Dagmema, ¿por qué lloras?. ¿Porque Mila ha obtenido las instrucciones de la tradición oral de su lama y porque va a meditar en las montañas? ¿Hay alguna razón para las lágrimas? La verdadera causa para las lágrimas es el pensamiento que todos los seres sintientes que son potenciales Budas aún no están conscientes de esto y mueren en la miseria, y lo que es especialmente una causa para las lágrimas es el pensamiento de que una vez que han alcanzado la condición humana, siguen muriendo sin el Dharma. Y si lloras por esto debes llorar incesantemente."
Esa mañana, acompañado por su adorado lama y esposa por una parte del camino, Milarepa partió hacia Kya Ngatsa y su tierra natal.
A su llegada allí, las cosas eran como en su sueño. Su casa había caído en ruinas y la maleza había crecido. Y en el centro de la destrucción yacían los restos del esqueleto de su madre. Debido al temor de las deidades guardianas de Mila, nadie se había atrevido a realizar una cremación en el lugar.
En ese momento de conmoción, Mila estalló en una espontánea canción vajra para liberar su dolor:
Aquí en la demoníaca prisión de mi tierra natal
Encontré un maestro de la ilusión efímera
Cuando había una madre, no había un hijo
Ahora que he venido, mi anciana madre ha muerto
Nuestro encuentro fue una ilusión
Yo, el hijo, practicaré e _________________ Al igual que el manantial devemos dar lo mejor de nosotros para hacer del mundo un lugar mas hermoso y feliz.
Puede publicar nuevos temas en este foro No puede responder a temas en este foro No puede editar sus mensajes en este foro No puede borrar sus mensajes en este foro No puede votar en encuestas en este foro