
¿Qué es la energía? El espacio El tiempo El movimiento
¿Qué es la Energía?
Cada uno de ustedes posee un número de
cuerpos. Ustedes están bien
familiarizados con uno de ellos, el
cuerpo físico, pero mucho menos con el
cuerpo emocional, con el mental y con el
espiritual. Todos estos cuerpos están
compuestos de energía, pero esa energía
no pertenece al espectro
electromagnético con el cual están
familiarizados, como la luz, las ondas
de radio y los rayos X. Hablo de la
energía que subyace, que se encuentra
detrás, de esta energía que te es
familiar; y detrás de lo que llamas la
materia. No puede ser detectada por los
instrumentos de tus científicos porque
esos instrumentos también están hechos
de materia y ningún instrumento puede
detectar frecuencias más elevadas que
aquellas de las cuales está hecho.
La energía de frecuencia más elevada es
la energía de la Fuente. Es la energía,
a partir de la cual, se deriva la
energía de la tercera dimensión, como la
luz, por ejemplo. Pero toda energía es
un continuo y, para fines de nuestra
discusión, podemos pensar en ella bajo
la forma de infinitas cantidades de
"unidades", cada una consciente, a su
propia manera. Estas unidades de energía
acuerdan participar en esquemas de
consciencia de un orden muy elevado,
tales como yo mismo o como las células
de tu cuerpo. La energía forma lo que tú
y yo somos; y su estado de alerta
constituye, a su vez, la base de la
consciencia que tenemos acerca de
nosotros mismos. Es de lo que estamos
hechos. En retorno, nuestro sentido de
ser organiza las unidades de energía y
provee de una estructura sicológica para
ellas, mediante la cual las unidades se
pueden expresar a sí mismas.
El universo está organizado para
permitir que unos estados de ser de
energía, tales como yo mismo, puedan
desempeñar una función. Cualquier nombre
que usemos hace referencia a la función
que estemos desempeñando cuando nos
estamos comunicando con ustedes y
ninguno de ellos implica que haya
identidad alguna dentro del ESPÍRITU.
Cualquier nombre que usemos tiene apenas
el único propósito de ser conveniente
para la comunicación con tu mente
consciente. A pesar de que soy
consciente de ser energía pura del
ESPÍRITU, no me considero a mí mismo
como poseedor de ninguna otra identidad
distinta a la función que desempeño. Soy
la energía que constituye el estado de
ser denominado la función de Serapis, en
este momento; pero esta energía se está
elevando y cambiando constantemente.
Ustedes pueden imaginarse, para esta
explicación, que la energía está
dividida en octavas, ocupando la Fuente
la octava más elevada y el plano físico,
la más baja. Yo, y otros niveles de tu
ser, existimos y desempeñamos nuestras
funciones en estas octavas. Imagínatelas
como si fueran las varias bandas de tu
radio de FM y como si cada ser, tal y
como yo, fuera una estación en
particular. Cada banda capta un rango
diferente de frecuencias; pero cada uno
de nosotros operamos en todas las
bandas. Ocupamos la misma posición
relativa, en el dial, en cada banda,
elevando progresivamente la frecuencia.
O para usar la analogía del teclado de
un piano, uno está hecho de la misma
nota relativa en cada octava del
teclado, siete en este caso. Si tus
notas individuales, dentro de cada una
de las siete octavas, fueran tocadas
simultáneamente, el sonido resultante
sería la totalidad de tu ser: un sonido
muy hermoso.
Recuerden que estas analogías ni
siquiera se acercan a poderles
transmitir la verdadera historia. Hay
muchas bandas y un número infinito de
notas en cada una. También, en estos
niveles, se la pasan ustedes
permanentemente mezclándose con otras
energías para realizar ciertas
funciones.
No sólo mi ser está compuesto de
energía, sino que cualquier cosa que
concibo se manifiesta través de la
ulterior organización de unidades de
energía. Cuando voy a crear algo, desde
un átomo hasta una galaxia, primero
proyecto un campo receptivo, análogo al
espacio, y luego irradio unidades de
energía en su interior, organizadas de
acuerdo con mi intención o con mis
formas de pensamiento.
La única manera de crear algo es
organizando este suministro ilimitado de
unidades de energía, de acuerdo con la
intención. Así pues, el ser que conozco
como yo mismo, más todo aquello que creo
o destruyo, está compuesto de energía.
De nuevo, está energía no es ni el calor
ni la luz que ustedes conocen, sino una
energía mucho más sutil, más parecida a
la energía de uno de sus pensamientos.
Esto genera muchas preguntas
interesantes acerca de las dimensiones
de la energía, como la naturaleza del
espacio y del tiempo.
El Espacio
Dije que proyectaba un campo receptivo,
análogo al espacio, en cuyo interior yo
irradiaba unidades de energía de acuerdo
con mi intención. Este es un orden de
espacio mucho más elevado que el espacio
físico y, en términos de ustedes, no se
necesitaría ningún espacio en absoluto.
Pero él sería, sin embargo, igualmente
real para mí, hasta en el último
detalle, tal y como las dimensiones de
un cuarto lo son para ti. Yo proyecto, o
me imagino, este espacio, y es igual a
como otros, como yo, están proyectando
el espacio tridimensional en el cual
viven ustedes.
Ustedes pueden haber escuchado que el
espacio físico no es más que una forma
de pensamiento o la construcción de una
idea. Esto levantaría la pregunta de
¿quién es el que tiene este pensamiento?
Tranquilícense. Hay entidades inmensas
"pensando", de manera muy diligente, el
espacio tridimensional de ustedes,
manteniéndolo, con una claridad y un
enfoque que no pueden ser descritos.
Para muchos de ustedes, otros niveles de
ustedes mismos, son parte de esto.
El espacio que concebimos es
susceptible, o conducente, para la
energía, al igual que una carretera es
más "conducente" a los vehículos que el
terreno subyacente; o que un alambre
conduce mejor la electricidad que el
aire que nos rodea. El espacio, por lo
tanto, es un campo creado para conducir
la energía. En los planos más elevados,
creamos nuestro propio espacio; en el
plano físico, otros niveles del propio
ser de ustedes crean el espacio físico
en el cual ustedes viven. Y es a la vez
un campo unificador y uno separador:
unificador, en el sentido de que permite
que lo que irradiemos adentro de él
pueda interactuar; y separador, en el
sentido de que está organizado para que
las radiaciones no se sobrepongan.
Imagínense yuxtaponer unos objetos, por
ejemplo, dos apoyos para libros, de
biblioteca. No se mezclan el uno con el
otro debido a que el tipo de energía que
proyectamos mantiene sus campos
separados.
El Tiempo
Desde mi perspectiva, y también desde la
de otros niveles del ser propio de
ustedes, el tiempo, tal y como lo
conocen, sencillamente no existe. Yo, y
otros niveles de su propio ser,
participamos plenamente en el presente,
pasado y futuro de este planeta,
simultáneamente. Soy consciente, con una
intimidad semejante a la que ustedes
tienen para su actual encarnación, de
que algunas fracciones de mi energía
están encarnadas en muchos sitios de la
historia de la Tierra. Esto se debe a
que no estoy constreñido por un cerebro
lineal sino que uso el conocimiento
directo. Es ahí donde radica la gran
diferencia.
El cerebro físico opera de manera
secuencial, con un tiempo finito,
necesario para procesar cualquier
información sensorial. Sin negar para
nada su asombrosa estructura, el cerebro
y el sistema nervioso son lentos. Cuando
te estás quemando un dedo, lo retiras de
la estufa o sueltas la paila caliente.
Podría tomarte hasta un segundo entre el
contacto inicial y la acción de soltar.
Otros proyectos más complejos, tales
como diseñar una nueva casa o un sistema
por computador, podría tomarte meses o
años, debido al tiempo que se necesita
para procesar los pensamientos en el
cerebro.
Algunos proyectos son tan extensos que
no se pueden completar en el lapso de
una sola vida del participante; y, de
esta forma, se creó el concepto de la
historia. Alguien que nazca hoy debe ser
informado de lo que ha sucedido en el
planeta hasta hoy, o por lo menos, de
algunas partes seleccionadas de lo
sucedido. Algunas personas se la pasan
toda una vida registrando lo sucedido y
contándoselo a los demás; todo ello
debido a que la sinapsis (o conexión)
del cerebro físico se toma unos pocos
milisegundos para encenderse.
Los niveles no físicos de tu ser no
tienen esta limitación. Por medio del
conocimiento directo de la energía de
los acontecimientos, yo puedo hacer
conexión con cualquier punto que
pienses, de la historia o del futuro de
tu planeta, con igual facilidad.
Les sugiero que intenten visualizar cómo
se siente esto. Imagínense que son un
aspecto de la frecuencia más elevada de
su propio estado de conciencia y están
mirando, abajo, a varias personas, cada
una de las cuales, está en un momento
distinto de la historia. Mediante la
simple intención, ustedes se pueden
mezclar con cualquiera de ellas o con
todas ellas a la vez, convertirse en
ellas y conocer cada faceta de lo que
están pensando y sintiendo; debido a que
ustedes son ellos. Digamos que eres un
especialista en cristales de la
Atlántida, un soldado romano, un
campesino medieval y, por supuesto, el
tú que conoces hoy. Inténtenlo. Sientan
cómo cada uno de ellos percibe el
tiempo, cómo lo percibes tú y cómo
ustedes interactúan.
Ahora, todo se planeó cuidadosamente
para que fuera de esta manera desde un
comienzo. Sin embargo, no tenía porqué
ser de esta manera y otras especies en
otros sistemas de realidad lo hacen de
una manera muy distinta. Su especie, en
particular, tomó una decisión colectiva,
a un alto nivel del ESPÍRITU, para crear
literalmente la sensación del
transcurrir del tiempo y así gozar de
varias herramientas de aprendizaje. Una
de ellas, el karma, o la ley del
equilibrio, se basa en el concepto de
que si una persona X afecta la
vida de una persona Y, de
cualquier manera, entonces como efecto
de eso debe haber una reciprocidad. Así,
Y deberá afectar la vida de X
de la misma o similar manera y crear así
un equilibrio energético. Ahora, esto lo
he simplificado mucho, pues existen
muchas excepciones para esta
reciprocidad; pero desde la perspectiva
de X y de Y, en el plano
físico, X tiene que actuar
primero y luego Y. Era necesario
tener algún marco de referencia para
impedir que todo se sucediera al mismo
tiempo; de lo contrario, X y Y
serían incapaces de resolver cuál es la
causa y cuál, el efecto. El marco de
referencia elegido fue el de la
percepción del tiempo. Para adoptar esta
percepción lineal del tiempo, ustedes no
tuvieron que crear nada nuevo sino
solamente descartarse de su habilidad de
experimentar el tiempo simultáneo. La
construcción del cerebro, que la especie
eligió para el cuerpo del ser humano,
mantuvo esta construcción de manera
perfecta. Por supuesto, desde una
perspectiva más elevada, las acciones de
X y de Y ocurren
simultáneamente y el intercambio queda
sujeto a la coreografía de sus niveles
no físicos.
Me he extendido explicando el punto del
tiempo simultáneo, porque ello explica
porqué la energía disponible para crear
es ilimitada: la misma unidad de energía
puede estar en innumerables puntos de la
línea del tiempo físico, con una gran
facilidad, mediante la simple
declaración de su intención. Las
unidades de energía pueden conformar al
cortador para cristales de la Atlántida,
a la espada del romano y al azadón del
campesino, de manera simultánea y,
teniendo en cuenta la naturaleza
juguetona de la energía, se va a
divertir con la ironía involucrada.
Estoy hablándoles de la percepción de
ustedes respecto al tiempo, no de la
arbitraria división de él en unidades,
tales como las horas, los minutos y los
segundos. Ésta es apenas el resultado
del tamaño de la vara de medición y
tiene muy poco que ver con su percepción
del tiempo. Ahora, el tiempo del reloj
les parece muy real, basado, como
aparenta ser, en el movimiento del
planeta alrededor del sol. No existe
ninguna razón real por la cual deban
organizar sus actividades de acuerdo con
la luz y la oscuridad. Sencillamente,
les es conveniente. También es
conveniente tener el planeta rotando
alrededor del sol, equilibrando las
fuerzas centrípetas y centrífugas. Por
percepción del tiempo, quiero decir que
ustedes son capaces de percibir la
duración; y cómo perciben un
acontecimiento y luego otro, y después
otro.
Si ustedes pudieran experimentar todos
los acontecimientos de una sola vez, el
tiempo no se constituiría en ninguna
obstrucción sensorial, ni en limitación
para ustedes. Imagínense un gran tapete
hecho de hilos verticales y de tramas
horizontales. Cada hilo vertical sería
como un punto percibido del ahora y las
tramas horizontales representarían el
espacio. Los hilos diagonales de colores
que representan el dibujo del tapete
serían los acontecimientos de tu vida,
ocurriéndose en el tiempo y en el
espacio. Ahora, imagínense a un diminuto
insecto moviéndose sobre el tapete. Si
lo hiciera horizontalmente,
experimentaría a cada punto del ahora
sucesivamente pero estaría atascado en
un sólo sitio físico. Ocasionalmente se
tropezaría con un hilo de colores y
experimentaría un diminuto pedazo de tu
vida. Si asciende verticalmente sobre el
tapete, se movería a través de espacio
pero quedaría atascado en el ahora y así
experimentaría todo lo que sucede a
través del espacio pero en un sólo
momento. Vería cual fotografías todo lo
sucedido en el planeta en un determinado
instante, incluyendo un instante de tu
vida. Obviamente, si nuestro insecto se
vuelve inteligente, seguiría uno de los
millones de hilos coloreados y entonces
experimentaría la vida de una persona.
Desde tu ventajoso punto del "afuera"
podrías ver todo el tapete: tiempo,
espacio y el trabajo de tejido de las
vidas de las personas. Podrías, si lo
deseas, dejarte caer sobre cualquier
punto y experimentar sus vidas con
ellas. Pero estarías muy ocupado porque
te darías cuenta de que existen millones
de tapetes colgados al lado de este,
prolongándose hasta el infinito, y
además los hilos de colores realmente
van de un tapete al otro, tejiéndose en
tres dimensiones --los universos
paralelos de los cuales has oído hablar.
Y aún más: podrías ver borrosamente unos
tapetes fantasmas que resplandecen cerca
de sus versiones físicas: los tapetes de
los planos superiores. ¿Habrá alguien
mirándote de la misma manera en que tú
estabas mirando al insecto a medida que
él se movía sobre el tapete, con su
cabecita hacia abajo, diligentemente
siguiendo un pequeño hilo?
El Movimiento
Los dos componentes, espacio y tiempo,
te llevan al tercero: el movimiento.
Para moverse entre dos puntos en el
plano físico se requiere tiempo.
Históricamente llegaste a necesitar
meses para viajar entre la costa
oriental y occidental de los Estados
Unidos. Hoy apenas te toma unas 6 horas.
El plano físico tiene un límite teórico:
el de la velocidad de la luz. A esta
velocidad podrías hacer el crucero en
apenas un sesentavo de segundo. Pero el
movimiento es un fenómeno del plano
físico únicamente y no ocurre de la
misma manera en los planos más elevados.
Esto se debe a que el espacio es un
campo creado; los puntos en ese campo,
en realidad, no están separados por nada
y todo existe lo uno encima de lo otro.
Tus científicos están sorprendidos al
ver cómo dos electrones, en sitios
diferentes, parecen ser capaces de
comunicarse instantáneamente. La razón
es que la energía consciente, que se
manifiesta como partículas sub-atómicas,
no está en el "espacio", en absoluto. La
energía existe en el brillante punto del
Uno, es decir, en la mente de Todo Lo
Que Es; y proyecta imágenes, que
aparentan ser partículas subatómicas.
Debido a que todos los electrones se
proyectan desde el mismo punto Uno, no
es sorprendente que cada uno de ellos
sepa lo que el otro está haciendo.
El tiempo es apenas la duración
percibida que se necesita para moverse
entre dos puntos, el cual es de cero por
fuera del plano físico, debido a que
todos los puntos coexisten
simultáneamente. Ya que el tiempo es
simultáneo más allá del plano físico, si
fueras un electrón (por ejemplo,
ESPÍRITU funcionando como un electrón),
podrías proyectarte al punto A y al
punto B al mismo tiempo, y por lo tanto
la idea de moverse entre el punto A y el
punto B carecería de significado.
Espero haberles podido transmitir el
sentido de los fundamentos del plano
físico (espacio, tiempo y movimiento).
De hecho, son leyes locales,
arbitrarias, aplicables al plano físico,
de las frecuencias de la Tierra. Son sus
sentidos los que crean la percepción de
ellas. Sentir el espacio y el tiempo son
funciones del intelecto y fueron
construidas dentro del cerebro para
apoyar a la especie humana, sobre este
planeta. Ellas son herramientas de
enseñanza, al igual que en sus escuelas,
los estudiantes se ponen de acuerdo
(usualmente) para reunirse en un salón,
a una hora en particular, para una
aprender una lección sobre un tema ya
acordado.
De igual manera, en el nivel físico,
todos los miembros de una especie deben
ponerse de acuerdo respecto a ciertas
cosas, para que la visita de campo al
Planeta Tierra, tenga significado. Y uso
el término "visita de campo" con toda
intención pues es importante que amplíen
sus percepciones, hasta el punto en el
cual sean conscientes de sí mismos como
un inmenso ser, de visita en este rincón
del universo, capaz de hacer arreglos
para disfrutar de "pequeñas escapadas",
cada una de las cuales es una
encarnación física, para las cuales
ustedes "se ponen" un cuerpo distinto y
una personalidad diferente; y así todo
se vuelve muy interesante. Las escapadas
pueden ser placenteras o, si ustedes se
olvidan respecto a quienes son, no
placenteras; pero lo que si pasa, es que
ustedes ¡aprenden un montón en cada una!
En el siguiente capítulo, vamos a
penetrar más profundamente en la
naturaleza de la materia física, como
una onda permanente de la octava más
baja de la energía y demostrar cuán
fluido es aquello que han dado por hecho
como "sólido”.
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