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El cuerpo astral yaciendo sobre el
cuerpo físico. |
Viaje Astral es un término esotérico de
procedencia oriental que define la
experiencia desarrollada por el cuerpo
astral de la persona, el cual consiste
en la "envoltura estelar del alma". Esta
creencia está fuertemente arraigada y ya
se manifestaba en antiguos textos
hindúes, egipcios, griegos, y asta en la
Biblia cristiana. Se considera que el
cuerpo astral esta conformado por una
sustancia energética ligera,
translucida, luminosa y evanescente que
es una replica exacta del cuerpo físico.
Tiene por misión transportar el alma de
la persona en el momento de la muerte
física en un fantástico viaje astral
hacia el universo.
En
parapsicología, el viaje astral se
entiende como un fenómeno clónico
equivalente a la proyección psi o
desdoblamiento, aunque existen ciertos
investigadores del fenómeno que aseguran
tener indicios demostrativos de que no
se trata exactamente del mismo fenómeno
sino de otro semejante, no idéntico.
La
diferencia entre ambos radica en lo
puramente filosófico, basado uno en la
existencia de una entidad espiritual
energética que se manifiesta durante el
viajes astral independientemente del
cuerpo físico. En otro, las ciencias
psíquicas sostienen que la proyección
psi obedece en realidad a un mecanismo
etiológico puramente psíquico que se
manifiesta de forma paranormal mediante
la actividad perceptiva extrasensorial,
cuya manifestación o existencia está
evaluada científicamente aunque no
siempre se produzca de forma consciente.
¿Que Es El Viaje Astral?
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Los antiguos egipcios
creían que el cuerpo astral o ba
era un pájaro con rostro humano. |
Un viaje astral
es la separación del cuerpo físico y el
cuerpo astral, sin mediación del cuerpo
emotivo ni ingerencia del cuerpo mental,
aunque el cuerpo mental nos sirva de
interprete.
Esta separación
es muy parecida a la muerte. muchas de
las personas que han permanecido muertas
clínicamente durante algunos minutos lo
han experimentado conscientemente. Pero
no hace falta estar al borde de la
muerte para experimentarlo. Algunas
personas lo experimentan de forma
espontánea cuando están perfectamente
despiertas, sin proponérselo siquiera,
mientras que otras se pasan la vida
buscando en vano dicha experiencia y lo
mas que consiguen, después de ayunar y
de meditar durante años, es una potente
proyección mental.
Por
supuesto, existen personas que viajan
astralmente siguiendo toda clase de
técnicas o ingiriendo diversos tipos de
drogas alucinógenas.
Los
"maestros" en dichas técnicas y drogas
dicen mayoritariamente que los viajes
astrales son peligrosos, pero la verdad
es que solo son peligrosos para las
personas con debilidades psíquicas o
cardíacas, ya que producen taquicardias
y son capaces de desequilibrar a una
mente débil.
Síntomas Del Viaje Astral
Lo
primero que sucede en un viaje astral
consciente, es la vívida separación del
cuerpo astral.
Cuando esto sucede, el cuerpo físico
queda inerte, con la mirada perdida o
los ojos cerrados, con unas constantes
vitales muy bajas, pero en absoluto
dormido.
La concentración es necesaria, pero no
indispensable. Y se puede tener
conciencia, o no, de lo que sucede a
nuestro alrededor físico mientras el
cuerpo astral vuela por otros planos.
La sensación vívida de la separación
puede darse de formas diversas.
Una de ellas es la sensación de mareo.
Otra una sensación de movimiento
ondular, como el vaivén de las olas
del mar.
Otra mas es la sensación de giro
frenético, como si estuviéramos a
bordo de una violenta atracción de
parque de diversiones.
Pero la mas común es la sensación de
elevamiento.
Este elevamiento también puede darse de
distintas formas.
Sensación de ponernos de pie.
Sensación de ponernos de cabeza.
O sensación de elevación total, como si
fuéramos un globo lleno de gas que
comienza a elevarse.
Las primeras impresiones del viaje
astral son en relación con nuestro
entorno y con nuestro propio cuerpo
físico, al que podemos ver postrado, si
estamos acostados, o sentado en flor de
loto si practicamos una sesión
yoguística.
Precisamente la visión del propio cuerpo
resulta bastante desconcertante para la
mayoría de las personas que realizan un
viaje astral sin tener una buena
preparación.
Y cuando hablo de una buena preparación
no me refiero a esa serie de tonterías
religiosas que alegan los "entendidos",
sino a la capacidad intelectual que cada
persona debe tener para entender
diferentes fenómenos a los que puede
enfrentarse a lo largo de la vida.
Una
vez que el cuerpo astral se ha elevado
lo suficiente como para poder ver el
cuerpo físico y las estancias que le
rodean, sobre todo en las primeras
experiencias, es posible que se dedique
a viajar por ciertas áreas del mundo
físico con cierta prudencia.
La
viveza del viaje hace que veamos las
cosas físicas tal y como las vemos
habitualmente, es decir, claras y
sólidas.
Las puertas y las paredes, que el cuerpo
astral puede atravesar sin el menor
esfuerzo, nos atemorizan por su robusta
apariencia.
Después de dar un par de vueltas por
nuestro entorno, el cuerpo astral suele
dispararse, sin ningún control por
nuestra parte, hacia otros planos.
Los Canales Astrales
El
cuerpo astral vuela las primeras veces
hacia el cielo y es capaz de llevarnos a
otros planetas, pero prefiere dirigirse
a los canales astrales. Estos canales
son como túneles oscuros, o de
diferentes colores, que absorben el
cuerpo astral y le elevan asta diversos
planos astrales.
La
mayoría de los canales son rectos y
permiten una rápida ascensión, pero
también los hay retorcidos y
laberínticos, que pueden llevarnos hacia
arriba o hacia abajo a otras
dimensiones.
Los
canales ascendentes se relacionan por
regla general con imágenes simbólicas y
celestiales, una luminosas y atrayentes,
y otras apagadas y tristes.
Uno de esos canales es muy amplio y en
él podemos ver a mucha "gente" caminando
y ascendiendo dificultosamente.
La escena recuerda el purgatorio
dibujado por Doré, pero nuestro cuerpo
astral raras veces camina junto a los
demás, es más, parece tener cierta
reticencia a acercarse y pasa volando
por encima de todos.
Uno
de los canales preferidos del cuerpo
astral, quizá por que se parece mucho a
la imagen clásica que tenemos del cielo,
es el canal azul. Este canal nos eleva y
nos lleva a una zona luminosa y nubosa.
La entrada del canal es algo oscura,
pero en la cima emana una atrayente y
tranquilizadora luz. Muchas persona que
han tenido una experiencia de muerte
clínica se lanzan hacia el
inmediatamente.
Como decía, a la salida del túnel nos
encontramos con una especie de cielo
azul, luminoso y nubloso, muy agradable
y confortable. En este cielo podemos
pasar un tiempo, aunque el tiempo en
dicho lugar no tiene sentido muy grato,
tan grato que a menudo las personas
quieren quedarse en el para siempre. Es
decir, que la estancia en ese lugar nos
hace desear la desconexión con el mundo
físico.
Al
principio nos encontramos solos, pero
pasado un tiempo podemos empezar a tener
compañía y disfrutar de situaciones
celestiales, con Ángeles, coros, etc.
Poco después, sentimos la necesidad de
avanzar en dicho plano y nos dirigimos
astral e irremediablemente hacia la
fuente de luz, una fuente que no parece
tener origen pero que nos atrae hacia
una especie de puerta que deseamos
cruzar con toda el alma, a pesar de que
a veces nos asalten ciertos temores al
hacerlo.
Pero antes de poder avanzar hacia ella,
no encontramos con un personaje al
que algunos llaman guardián azul. Ese
guardián parece un ser luminoso y azul,
formado con esa misma luz y nubosidad
del plano.
A primera vista parece de nuestro
tamaño, pero a medida que nos vallamos
acercando a la puerta se convierte en un
gigante para nosotros que nos impide el
paso.
Su
presencia es tan acogedora como
sobrecogedora y nos hace sentir la
necesidad de seguir adelante y traspasar
el portal. Pero si no ha llegado nuestra
hora, es decir, si no estamos del todo
muertos, e insistimos en cruzar, nos
dice algo así como: "Aun no ha terminado
tu misión en la tierra", y nos manda de
regreso inmediatamente a nuestro cuerpo
físico. A veces no hace falta que
queramos cruzar el portal para que nos
mande de vuelta a casa, es mas, muchos
cuerpos astrales ni lo ven siquiera
cuando les habla y les devuelve al
cuerpo.
Otras personas se han asustado cuando,
en lugar de devolverles al cuerpo, le
dice que pueden quedarse todo el tiempo
que quieran allá arriba. De cualquier
manera, solo deja pasar el portal a los
verdaderamente muertos, aunque algunos
magos y santones aseguran haber cruzado
el portal gracias a su elevada calidad
espiritual.
La Confusión
Cuando una persona alcanza cierta
practica en la ejecución de los viajes
astrales, suelen suceder dos cosas:
1 - Que deja los preámbulos de
sensaciones y visiones ambientales para
pasar inmediatamente a los canales.
2 - Que tarde o temprano termina
convirtiendo su experiencia mística en
una simple proyección mental.
Usted se preguntará como puede
distinguir una experiencia astral de una
proyección mental.
Pues la forma es muy sencilla:
La experiencia astral se convierte en
proyección mental cuando la persona
domina y filtra, desde su mente y desde
su aposento, todo lo que ve, percibe y
siente en el supuesto viaje astral.
El viaje astral es libre, mientras que
la proyección mental es inducida.
En el viaje astral, el cuerpo astral
conduce al cuerpo mental, pero no le
deja tomar la iniciativa en ningún
momento.
En la proyección mental, el cuerpo
mental dirige, o cree dirigir, al cuerpo
astral hacia símbolos y sitios comunes a
todos los humanos: tabúes, miedos,
prejuicios, ideas preconcebidas,
ensaladas de Ángeles y religiones, etc.
El cuerpo astral es libre y sólo regresa
cuando le apetece, o cuando le obligan a
regresar otros seres.
El cuerpo mental permanece siempre unido
al cuerpo físico.
El cuerpo astral no necesita el cuerpo
físico, es mas, a menudo lo detesta.
Pero el cuerpo mental no sabe verse sin
cuerpo físico y se aferra a la vida,
cuando quiere vivir, o al caos y a la
muerte, cuando sus deseos íntimos son
enfermizos, caóticos o autodestructivos.
El viaje astral puede ser espontáneo.
La proyección mental requiere, más que
la concentración, el deseo de hacerlo.
Nadie realiza una proyección mental sin
proponérselo.
El viaje astral es una forma de muerte.
La proyección mental es una forma de
vida.
Por todo ello, cuando la persona siente
que domina sus viajes astrales, lo que
en realidad está haciendo es dominar sus
proyecciones mentales.
Todo intento de racionalizar una
experiencia mística nos lleva
inevitablemente a filtrarla por nuestra
educación y medio ambiente, es decir, no
lleva a convertirla en algo físico y
jerárquico, con lo que quitamos su
aspecto más espiritual.
Nuestros conceptos de espacio y tiempo
no tiene nada que ver con el plano
astral. Ahí no hay espacio ni tiempo,
aunque contenga todo el espacio y el
tiempo del universo.
Ahí no existen símbolos, aunque éste
contenga una gran carga simbólica para
nosotros.
El viaje astral es solo un sendero que
comunica el más allá con la vida física,
pero no tiene nada que enseñarnos para
la vida física.
Con el viaje astral no podemos adivinar
el futuro ni descubrir una fórmula ni
obtener información sobre nuestro
parientes muertos.
El viaje astral no tiene nada de
practico ni de funcional
Una proyección mental sí puede sacar
provecho físico, psíquico, médico,
anímico y material para la persona, por
que nace y revierte en un acto físico.
La proyección mental pende de nosotros,
nuestra mente no es libre y se sujeta a
nuestras concepciones y capacidad de
aprendizaje.
El cuerpo astral puede mantener cierta
cohesión con nosotros, por lo menos asta
el momento de la muerte, pero su
existencia no depende de nuestra
inteligencia ni de nuestra memoria.
La
inmensa mayoría de los los magos,
filósofos y religiosos han fracasado al
querer racionalizar y sacar provecho de
los astral, por que jerarquizar y
concebir lo inconcebible y lo
ingerarquizable es un acto mental, un
ejercicio humano, no una meta ni un
proyecto astral.
El se humano, a través de sus
instituciones, religiones e ideas, puede
tener un plan, pero el plano astral no
tiene ningún Gran Plan para el hombre.
El gran plan pertenece, sin duda alguna,
al mundo intelectual, que sigue siendo
una proyección mental por místico que se
presente.
La proyección mental puede ser poderosa,
pero el plano astral no necesita de
poderes. Todos llegaremos a él algún
día, a pesar de las barreras y trampas
que nos auto impongamos mentalmente.
En
base a todo esto creo que ha quedado
bien claro que una cosa es el viaje
astral, libre y sin compromisos
religiosos, afectivos, psíquicos,
personales o materiales, y otra cosa muy
distinta una proyección mental, que si
tiene relación con todo lo que afecta al
hombre.
Los Peligros
Los
que se interesan medianamente por las
ciencias ocultas, escuchan a menudo que
una persona se ha quedado "colgada" al
realizar una experiencia de viaje
astral.
Bien permítanme decir que los únicos
"colgados" son ellos. Si se diese el
caso de la desconexión del cuerpo físico
con el astral, eso seria la muerte y por
lo tanto no podrían contarlo. Así que ni
caso, nadie que se sepa se murió después
de una experiencia de viaje astral y si
eso ocurrió alguna vez no creo que
pudiera contárnoslo.
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Representación de
William Blake del alma y el cuerpo
físico |
El viaje astral
tampoco altera las neuronas ni el
equilibrio psíquico más de lo que
ya estén alterados antes de la
experiencia, por que el viaje astral no
es una droga. Es mas, cuando se
realiza correctamente un viaje astral
por medio de alucinógenos como el
peyote, el ácido lisérgico o drogas
similares, la persona no sufre daño
físico alguno.
A
no ser el daño que puedan provocar esas
drogas como es la dependencia e
intoxicación. Por supuesto, si ingiere
las drogas, lo que suele suceder a
menudo, lejos de hacer un viaje astral
sólo logrará alucinar tonterías,
destruirse una cuantas neuronas y
volverse drogadicto. En este caso si es
posible quedarse "colgado".
Por
otra parte, como ya había señalado, los
viajes astrales producen taquicardias
cuando el cuerpo astral hace su
reentrada en el cuerpo físico. Una
persona sana no padecerá en absoluto,
pero una persona con problemas cardíacos
puede tener problemas.
Finalmente, una disposición
religiosamente esquizofrénica, o
cualquier otra patología mental, pueden
verse agravadas físicamente después de
una experiencia de este tipo, lo que
puede arruinar un organismo aunque el
cuerpo astral siga estando
perfectamente.
Pues bien cuando se practica de forma
sencilla, consciente, correcta y
directa, no tiene el menor peligro y no
hace daño alguno, al contrario, puede
ayudarnos a corregir cierto tipo de
problemas y enfermedades.
El Cordón De Plata
Otro de los tópicos, cuando se habla de
viajes astrales, es el famoso cordón de
plata.
Este cordón de plata, mas que un
elemento místico, es como un cinturón de
seguridad. Su función es mantener unido
al cuerpo astral con el cuerpo físico
y a la vez mantener el equilibrio del
ritmo cardíaco mientras se realiza la
experiencia.
Este cordón lo generamos nosotros
mentalmente y sin querer para
protegernos del miedo a separarnos
totalmente del cuerpo físico. Aunque no
es imprescindible para el viaje, siempre
volvemos a nuestro cuerpo.
Ya
e dicho que su uso no es imprescindible,
pero si recomendable. existen infinidad
de personas que jamás lo han utilizado y
no les ha pasado nada, ya que hay otro s
medios para volver.
Para volver al cuerpo no hace falta mas
que unir los dedos pulgar e índice y
medio, separando el anular y el meñique
lo mas posible.
Este sencillo gesto nos mantiene
conscientes y es capaz de sujetar al
cuerpo astral unido al cuerpo físico, de
la misma forma que lo hace el cordón de
plata. Sin embargo, la unión de los tres
dedos no evita las taquicardias.