
Ascensión: ¿Cómo hacerlo?
La primera parte se dedicó a lo que
necesitan saber para prepararse para la
ascensión. Hemos visto como la especie
humana tomó esa monumental decisión de
imponerse el velo de la amnesia al
nacer, de manera tal que ustedes
comiencen cada encarnación sin saber
quiénes son en verdad. Desde que la
humanidad tomó esa decisión, toda la
especie ha utilizado una enorme cantidad
de energía para lograr resolver la
adivinanza, metidos en los cuerpos
físicos y detrás del velo. La humanidad
ha postulado que el ESPÍRITU está afuera
de sí misma y denominó Dios a eso. O, al
percibir la inmensidad del ESPÍRITU,
postuló a un panteón completo de dioses
que debían ser alabados. El hombre ha
asesinado al hombre por los desacuerdos
relacionados con los conceptos que ambos
se inventaron. Pero en medio de este
glorioso experimento, la Fuente, ustedes
en el sentido más amplio, ha aprendido
más acerca de sí misma.
Pero el experimento ha llegado a su fin.
Llegó el momento de empacar las carpas y
continuar el camino. ¡Eso es la
ascensión! La tarea más apremiante ahora
consiste en que todas las proyecciones
del yo-ego elijan conscientemente
incorporar al ESPÍRITU. Eso quiere
decir, alinear los tres cuerpos de
energía de más baja vibración, con la
energía del ESPÍRITU, y permitirle al
ESPÍRITU que fluya con plena libertad a
través de ellos, conscientemente.
Ustedes, como ESPÍRITU, siempre han
trabajado consigo mismos a través del
ego; pero el ego ha estado demasiado
preocupado para siquiera darse cuenta.
Estamos hablando aquí de un conocimiento
profundo respecto a que ustedes son
primordialmente ESPÍRITU, por
naturaleza, en vez de cuerpos con
sentimientos; que son ustedes quienes
crean su realidad a través de sus
propios pensamientos; que cada cosa que
ven a su alrededor, no es más que
energía que ha sido "capturada" para
darles la impresión de solidez.
Estamos hablando acerca de un estado de
alerta plena, consciente, del ESPÍRITU,
de manera tal que cuando miren a alguien
más, sepan, sin lugar a la menor duda,
que tanto ustedes como ellos son
ESPÍRITU, hechos de la misma "cosa" que
está hecha la Fuente. Estamos hablando
acerca de niveles de conocimiento y de
un amor incondicional desconocidos en
este planeta durante cientos de miles de
años; estamos hablando de la habilidad
para crear conscientemente cualquier
objeto o circunstancia que deseen; y de
la clase de amor incondicional que
semejante poder requiere.
En la segunda parte veremos lo que
requieren para que esto suceda. Lo
irónico acerca de la ascensión es que
debe empezar por el descenso: por el
descenso del ESPÍRITU a los campos
físico, emocional y mental. Ustedes,
como ESPÍRITU, son responsables de este
proceso. Veremos lo que podrán hacer
para que sus personalidades no obstruyan
el camino. Deben estar conscientemente
al tanto de lo que está pasando y desear
que ello pase, por supuesto. Pero una
vez que ustedes hayan construido, a
nivel del ego, la mitad del puente, el
ESPÍRITU construirá la otra mitad y se
encontrarán en el medio. El papel
consciente de ustedes es limpiar sus
campos de vibración más lenta,
alinearlos, y prepararlos para manejar
el masivo influjo de energía de Luz de
alta frecuencia. El papel del ESPÍRITU
es inundar estos campos con la energía
que les es propia a ustedes y completar
su alineación. Cada cosa es ESPÍRITU,
por supuesto. Se trata sencillamente de
cuánta distorsión queda en sus yo-egos
cuando ellos expresan al ESPÍRITU.
Les ofrezco pasos y guías para este
proceso. Sin embargo, les pido que sean
conscientes de que el proceso es
diferente para cada persona y, por ende,
las guías sólo pueden ser muy genéricas.
Afortunadamente a medida que los canales
entre el yo-ego y el yo-espíritu se
abran cada vez más, y más, el ESPÍRITU
asumirá el papel de guía que ya ha
desempeñado muchas veces antes. Esta
guía personal es mucho más valiosa que
cualquier cosa que ustedes pudieran
recibir de mí o de cualquier otra
autoridad externa. La clave se denomina
confianza. La naturaleza humana ha
estado acostumbrada a ponerle más
atención a lo que proviene del exterior.
Aprender a confiar en el ESPÍRITU, en
vez de en las autoridades externas, es
la parte principal de este proceso.
¿Se acuerdan de la gelatina en el
espacio de la cual hablamos antes, de lo
que le pasaba a la amarilla cuando una
onda estacionaria le era aplicada a la
roja y cómo gradualmente empezaría a
construir exactamente la misma onda
estacionaria? ¿Y cómo, si la amarilla
estuviera en el interior de la roja, la
amarilla vibraría, a la vez, con la
roja? Por ser algo físico en el plano
físico, ustedes están rodeados
completamente del campo del planeta. Sus
campos no sólo actúan entre sí con los
campos de las demás personas, captando
sus energías y conformando sus propias
ondas estacionarias, sino que están
inmersos completamente en un campo del
tamaño de un planeta. En cierta manera
sus campos están predispuestos a la
energía de otros campos y a los campos
planetarios de la realidad del consenso;
así pues que las ondas estacionarias
resonantes son inevitables. Y algunas de
ellas no tienen nada de placentero.
Por lo tanto, se necesita que sucedan
dos cosas: 1) que ustedes reduzcan esa
predisposición a cualquier onda
estacionaria que no deseen, y 2) que
aumenten su predisposición ante aquellas
que sí desean. Analicemos ambos temas.
Primero, examinemos las maneras para
desconectarse de la energía que no
funciona en otras personas o de la
realidad del consenso mediante la
remoción de cualquier energía propia que
ya no les funcione y mediante la
elevación de la frecuencia más baja que
contengan sus campos hasta llegar a una
frecuencia que esté por encima del nivel
en la cual podría presentarse esa
resonancia indeseable. Segundo,
examinemos de qué manera se puede entrar
en resonancia con esa energía que
ustedes desean en sus campos, con la
energía del ESPÍRITU.
Recuerden lo que ustedes, como ESPÍRITU,
desean, por encima de todo: que ustedes,
como ego, asciendan. Bajo esta óptica,
para el ego, la ascensión involucra el
volverse a definir a sí mismo como
ESPÍRITU. En otras palabras, esto quiere
decir verse, sentir, pensar y ser tal y
como es el ESPÍRITU. El ego no tiene que
cambiar lo que él es, sino solamente lo
que él cree ser. Siempre ha sido
ESPÍRITU, pero no tenía ni idea de ello.
Esta carencia de saber, muy a menudo,
distorsionó al ESPÍRITU, a medida que se
expresaba a través del ego. Ya llegó el
momento de expandir su consciencia,
dejar caer los velos y los temores e
incorporar al ESPÍRITU. Es la
culminación de todo un ciclo de vidas:
"Ustedes" son el "encuerpamiento" de sus
yo-espíritus que guiará a cualquier otra
encarnación que tengan a lo largo del
tiempo, hacia la Luz. Hasta hace unos
pocos años este proceso era
extremadamente difícil. Para poder
elevar sus frecuencias y moverse entre
los planos se requería de dedicación y
de un entrenamiento muy largo. Pero
ahora los frenos han desaparecido. Por
ejemplo, se creó un "ascensor" entre los
sistemas de los planos. Lo concibió
Sananda y lo llamamos la Banda o
Frecuencia Unitaria.
Ahora, el
planeta está ascendiendo, de todas
maneras, y por ende, un empujón mayor
está en proceso para lograr que la mayor
cantidad de ustedes que sea posible,
ascienda junto con el planeta. En esta
parte del libro, veremos cómo hacerlo.
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