Conversaciones en
la Hoguera del Conocimiento III
(Compartir, Soltar, Manejo de la Propia
Vida)
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- Estoy comprobando que cuando comparto
una ilusión con alguien, a partir de ese
momento, parece que pierde fuerza. Es como
si pareciera que lo que va para adelante,
al compartirlo, se estancara.
Hay que tener cuidado con a quién se le da
algo: una ilusión, un proyecto, un sueño,
incluso un libro que contiene información
que se valora, porque lo que das es
energía en movimiento y si se la entregas
a alguien que no le interesa la ralentiza.
-¿Qué pasa si comparto con alguien un
sueño en el que no cree o desea que no
suceda?
Si desea que no realices ese proyecto, ese
sueño, emite energía compensatoria que
tiende a revertir la tuya.
Si lo das a quien no cree en ello, frena
el movimiento, la gente que desea que no
suceda tu sueño engrisece los colores de
la energía invertida en él, le quita
luminosidad. Y cuanto menos luminosa la
energía, menos ágil.
-Entonces, si comunico un proyecto con
alguien que lo comparte …
En ese caso, esa persona impulsa con su
energía la tuya propia entregada a esa
ilusión. No genera energía nueva, no hay
un propósito nuevo como sería el caso del
que desea chafártelo, sino que estimula la
tuya sumando la propia. Esto es lo que
sucede en la empatía.
-¿Cómo saber con quien compartirlo?
Debes comprobar primero el nivel de
compromiso que tiene con nosotros esa
persona. Sólo la gente que nos ama es
merecedora de compartirlo, y nosotros sólo
nos merecemos entregarlo a esas personas.
- ¿Y si lo que comparto es simplemente
información elevada, no producto de mis
deseos y sueños personales? ¿También
podría ser que si la persona no cree en
ello interviniera en la energía de esa
información?
Si la información que das es de Todo lo
que Es no será nunca dañada porque en este
caso no es una creación de las personas.
Es la Verdad que trasciende todas las
obras humanas, incluso que las sustenta.
En el otro caso, es energía que nace de la
ilusión de una persona, creación de la
persona, por lo tanto susceptible de ser
intervenida por otra persona, puesto que
las dos están al mismo nivel.
-¿Si la creación de la persona, en su
ilusión, coincide con los Planes Divinos…?
En ese caso, estará amparada, por lo tanto
protegida por Todo lo que Es, de esa forma
se elevará del nivel de la manipulación
humana.
Soltar:
- ¿Qué ocurre ante el caso de una persona
a la que han hecho daño y este dolor no le
permite remontarse?
Si a ti alguien te ha hecho daño (no: "te
está haciendo daño") y ese daño no te
permite remontarte, es porque estás amando
ese daño*, y por tanto no dejándole ir
cuando ya no está presente. Si se "la
guardas" al otro, si le guardas rencor, y
dices que le odias, en realidad estás
amando ese daño, porque todas las
relaciones son de amor (¿no has notado que
hay un disfrute de fondo en estos dolores
antiguos, y en el pensamiento de
venganza?). Sólo el amor une. Entonces, si
no puedes desligarte del daño hecho,
quiere decir que lo estás acogiendo, es
por un acto de voluntad que un daño ya
perteneciente al pasado siga instalado en
ti.
-Pero al no poder olvidar se siente que,
del mismo modo en que la otra persona puso
ese sufrimiento en nosotros, debe
saldarlo. Es lo que él puso.
Si alguien te ha herido y tu dices que no
le olvidas lo que te ha hecho, no sueltas
ese dolor de ti por un acto de voluntad,
de resonancia. No tendrás razón al echarle
la culpa al otro de lo que sufres. Lo que
te hace sufrir no es lo que el otro te ha
hecho, eres tú. Sufres porque te has
enamorado de ese dolor, por eso no lo
dejas escapar. Seguro que hay otra cosa de
la que te libera. Lo estás utilizando a tu
favor para no dejar ir al otro y, a su
vez, para no enfrentarte a la autonomía de
verte libre en el área que ahora tienes
dañada, es decir, ocupada, en activo.
¿Qué harías con ella si quedara libre?
Medita con esta cuestión.
- ¿Debo, entonces, hacer como que no me ha
pasado nada? ¿Qué pasa si me ha dejado el
dolor dentro? ¿Dejo que se vaya sin más?
El se va feliz, sin saber mi sufrimiento.
Si tu pareja, por ejemplo, te ha herido y
te pasas la vida reprochándoselo, incluso
una vez que ya hayas decidido terminar con
esa persona, el tener esa herida te
vincula a ella, de hecho la usas
inconscientemente para seguir el vínculo
pero, además, te impide tener que
desarrollar el valor de enfrentarte de
nuevo a la vida amorosa.
- ¿Qué se debe hacer, entonces?
No te enganches a lo que no compartes, no
te enganches a lo que te hace daño, y con
ello a quien te lo hace, para seguir
bebiendo el elixir de ese dolor
masoquista. Tú eres libre por naturaleza.
* (Amar el daño se refiere no a amarlo en
sí mismo, sino en función de relacionarlo
con la parte compensatoria en un anclaje
(información recogida después del texto).
Manejo de la propia vida:
- Me gustaría entender un poco mejor cuál
es el mecanismo, desde el punto de vista
de dimensiones más elevadas que la
tercera, para manejar la propia vida, para
saber con qué elementos contamos para
intervenir en los acontecimientos
personales.
Para explicar esto, debemos hablar
metafóricamente, porque es el único modo
de entender el mecanismo de dimensiones
más elevadas, ya que una mente que piensa
con el mecanismo de 3D necesita símbolos.
¿Recuerdas la teoría de la esfera? La
esfera que somos, su superficie, es donde
impacta el mundo que interpretamos como
entorno, como lo que nos rodea, lo cual,
por cierto, no deja de ser una
interpretación.
- ¿Cuál es el mecanismo hasta que esto
llega a ser así, como lo describes?
En esta esfera se proyecta, primero desde
dentro, nuestra energía, compuesta por
nuestros pensamientos, nuestro tono,
nuestras creencias..
Al tratarse de creencias, es una energía
absorbente, es decir lo que crees (creer)
es lo que creas (crear), lo que fabricas,
y para que esto se fabrique, tienes que
contar con algún elemento, algún material.
Ese material es la propia energía. El
pensamiento impacta en el límite de la
esfera de modo que absorbe, es decir, que
succiona energía de ella para su alimento,
para su realización. Crea una forma en
relieve. Es lo que atraemos. Al decir que
lo fabricamos y lo atraemos, lo puedes
visualizar como cuando trabajas con barro
y sobre una superficie plana generaras una
forma en relieve, habiendo recurrido
únicamente al propio material de la
superficie.
Pero al crear una forma en relieve, es
decir, protuberante, desde el interior de
tu propia esfera, tienes que saber que por
el otro lado, desde el mundo que te rodea,
tiene esa misma forma, pero lo que era
relieve ahora es hundimiento, cóncavo. Es
decir, hacia el exterior has creado un
recipiente que para los otros, para el
mundo que te rodea, es una horma, un
molde. Esa horma lleva impresa la semilla
para que se realice tu creencia.
De nuevo aquí puedes ver la representación
del yin/yan, las dualidades que dan,
unidas, lugar a la unidad, a la
compensación.
-¿Puedes explicarlo sobre un ejemplo?
Imagínate que piensas que en tu naturaleza
está que "el otro" te traicione siempre,
así formas esa imagen (que en la 3D es
imposible imaginar, pero en la 5D si se
puede materializar, por eso voy a usar un
modo metafórico de representación de la
idea).
Supongamos que, como decía, al imaginar
que la próxima pareja que tengamos nos
traicionará, creamos, en relieve, esa
"forma", dentro de nuestra esfera, damos
forma a esa creencia con nuestro
pensamiento. ¿Qué ocurre con eso? Pues que
por el otro lado, el que los otros
perciben, esa forma es detectada, aunque
inconscientemente. De ese modo estamos
creando el molde, un recipiente para que
se "encaje" allí, precisamente, aquel
susceptible de propiciar el engaño.
Ocurrirá. Aparecerá alguien que, al
encajar en ese molde que hemos creado, nos
traicione.
Entonces diremos, "¿Lo ves? Yo llevaba
razón. Tengo muy mala suerte. Sabía que
pasaría". Y te creerás víctima de esa
persona. Y sí, serás víctima, pero no de
ella, sino de ti mismo. El habrá sido, de
algún modo, también víctima tuya, pues tú
le has llevado a desarrollar aquello que
si no tuviera un molde, no se
desarrollaría.
Así que deja de pensar que lo de afuera te
agrede y no puedes evitarlo. Sí, te agrede,
pero porque tú, desde tu inconsciente, lo
provocas.
- Dices que el otro será víctima mía,
¿quieres decir entonces que yo soy
responsable de lo que él haría conmigo?
¿No lo haría porque eso es lo que él lleva
dentro querer realizar?
En el molde que le has puesto, este es el
único modo en que puede desarrollar su
relación contigo. Y si esa persona también
lleva la semilla de llevar a cabo una
relación sin traición, tu no le estás
permitiendo que sea contigo con quien
suceda ese modo de vínculo.
- ¿Qué sería lo que yo tengo que hacer
para evitar esto? Porque parece que afecto
también a su propio destino
Lo que tienes que hacer para cambiar esto,
cuando ya está en marcha, radica en:
Primero, reconocer tu responsabilidad en
lo que te "hacen" los demás, que aunque
sea real, es tu mano la que está detrás de
esto.
Después, cambiar tus creencias para que
cambie el impacto en tu entorno, lo que
rodea a tu persona, tu vida, puesto que
ahora sabes que tu mente lo moldea.
- De golpe, cambiar un comportamiento
llevado a cabo por toda una vida me parece
un poco difícil.
Ser positivo ahora no debe ser complicado,
puesto que ya sabes que es para algo que
estás creando al pensar, y no como antes,
que decías "para qué voy a ser positivo,
si está claro que me va a salir mal". Tal
vez lo habías intentado y habías fallado.
- Y si llevo toda la vida creando un
molde, puedo cambiarlo así, sólo haciendo
lo que dices?
Ahora sabes que para corregir la forma de
tu esfera necesitas tanta energía como la
que invertiste para crearla, entonces
dejarás una forma neutra.
Si, después de esto, sigues insistiendo,
crearás la misma forma pero con el relieve
hacia fuera, de forma que, siguiendo el
ejemplo de antes, no dejarás ninguna
posibilidad de que te traicione nadie. De
hecho, la gente que lleva la semilla de la
traición dentro tal vez ni te vea.
¡Ahora! Cuidado, porque siguiendo el mismo
razonamiento, si generas un relieve hacia
fuera, con la intención de estar
protegido, entiende que estarás creando
por la otra parte, esta vez la que está
frente a ti, ese recipiente que antes
estaba hacia el exterior. ¿Sabes qué
pasaría? Te convertirías tú en aquello de
lo que huyes como víctima. ¿Cuántas veces
no habrás visto eso en personas, que
acaban asumiendo la tiranía de la que se
defienden? Pues, según el razonamiento
metafórico que estamos usando, este es el
mecanismo por el cual se llega a ese
punto, empezando por una simple necesidad
de protección inocente del exterior.
-¿Entonces, para anular la horma que haya
llevado a cabo con mi pensamiento, me
tengo que pasar el mismo tiempo que
invertí creando el molde que pretendo
neutralizar?
No es cuestión de tiempo, es cuestión de
impresión, de energía. Y la energía que va
impresa de Conocimiento Verdadero, de Todo
lo que Es te garantizo que actúa a una
velocidad imperiosa frente a la otra,
porque no trabaja con obstáculos, es,
además, energía limpia, pura.
- Antes has dicho que de algún modo yo soy
responsable de que el otro desarrolle su
comportamiento…
Si tú tienes esta horma, este molde,
estás, además, propiciando crear karma en
el otro, que será el que entra. Creará un
karma hacia ti, y eso te hará volver para
que lo pueda expiar, no sólo le hará
volver a él. Tendrás que estar tú de nuevo
junto a él pues es a ti a quien se lo
debe, con quien lo contrajo. A menos,
claro está, que lo perdones, lo que quiere
decir asumir tu responsabilidad y de esa
manera, liberarle.
- ¿Qué hay de esa gente que no soportamos,
aunque no tengamos una relación personal
con ella?
Cuando alguien te repatea, aunque no te
haya hecho nada, es que coincide con
alguna horma tuya, es decir, se adentra en
tu mundo. Tal vez otros puedan ver en esa
misma persona que es, por ejemplo, un
pedante, pero lo harán objetivamente,
porque no tienen una horma para que se
adentre en su energía (en su vida), con lo
que puede hacer ese análisis en frío.
A ti, sin embargo, te repatea, se te
cuela dentro … Está claro, ¿no?
-¿Y porqué hay personas que no entran a
nuestro mundo, como la del ejemplo
anterior, y otras sí? ¿Por qué a algunas
no las aceptamos y otras llegan a
compartir nuestra mayor intimidad?
Tal vez la persona que sólo te repatea
nunca forma parte de tu mundo porque no
haya otro punto de anclaje.
- ¿Puedes desarrollar esa idea?
Se necesita, siempre, para una relación
donde intervienen hormas o moldes que
ambos tengan concavidad ocupada por el
otro y, a su vez, convexidad proyectada en
concavidad del otro. De tal forma se
compensa la relación. Si no sucede así, no
puede haber anclaje para que se desarrolle
una relación de este tipo.
Cuando sólo hay sufrimiento, es fácil
sacar al otro de tu vida, pero si por otro
lado hay satisfacción… Es necesario que
por ambas partes haya compensación
del dolor. Si no fuera así, no tendrías
problema en mandar fuera de tu vida a
alguien que te está molestando,
¿entiendes? No sería lógico.
- ¿Cómo sería, entonces, una relación
perfecta, sin anclajes?
La relación perfecta sucede cuando se
trasciende la esfera, entonces la relación
es de Yo Soy a Yo Soy, sin necesidades,
sin ambiciones, libre y Real.
- ¿Cómo se puede trascender la esfera para
lograr eso?
Lo verdaderamente importante es Ser
Consciente. Estamos intentando ser buenos
y no malos, ser justos y no injustos, ser
unificadores y no duales. Pero no podemos
lograrlo porque nos falta Consciencia.
-¿Consciencia?
Ser Consciente implica elevar tu
conocimiento, tu visión. Entonces ser
bueno o malo ya no tiene sentido. Serás lo
que tienes que ser, por definición, pero
sin esfuerzos.
- ¿Ser consciente? ¿Con eso basta? ¿No se
requiere algún tipo de actuación?
Pero, claro, siendo Conscientes es
imposible ser injusto, si sabemos en qué
consiste y qué conlleva. Por otra parte no
te sale, como no te sale ladrar si eres un
humano o echar flores si no eres una
planta. Será tu naturaleza ser justo. Y
sólo esta justicia es verdadera. Lo que
desarrolláis como justicia en la 3D no es
más que un punto de vista similar al
contrario y, en muchas ocasiones, con un
propósito manipulador.
- Así que los que llevan tanto tiempo
intentando ser justos y buenos…
Ni siquiera sabéis qué es ser buenos y, en
su intento, en demasiadas ocasiones en lo
que os convertís es en seres estrechos de
miras, limitados, auto coaccionados y,
finalmente, frustrados.
Además, desde este intento se cierra la
posibilidad de llegar al Conocimiento,
porque en ese camino estrecho de decidir
un modo de ser y eliminar el otro, te
alejas de la otra parte, la que consideras
mala. Así no puedes llegar a unificar las
dos y, con ello, a alcanzar el
Conocimiento, que, aplicado, deriva en la
Consciencia.
Intentar ser justo y bueno, sin
Conocimiento Verdadero te planta en la
dualidad. Y esto nos lleva de nuevo al
punto de partida, a la horma.
- Existe una última curiosidad, ¿por qué
en este momento de la historia tanta
gente, en lugar de estar adquiriendo
nuevas cargas, está perdiendo las viejas?
Parecía lógico pensar que al estar en este
momento espiritual tan crucial en nuestra
evolución, tendríamos que cargar con cosas
nuevas, y lo que creo estar viendo es todo
lo contrario.
En este momento de la historia, hay mucha
gente a la que se le está quitando de su
vida lo que le impedía verse a sí mismo:
trabajo, pareja, etc. Pero, ¿te has dado
cuenta qué tipo de personas son esas?
Fíjate y verás cuántos de ellos viven
escondidos detrás de sus trabajos, de
parejas incómodas que atrapaban su
energía, de problemas que enceguecen.
Ahora tienen que vérselas con cosas como
la tranquilidad, el silencio, la soledad
y, por tanto, su propia cara, su encuentro
y relación consigo mismos. Esa es ahora la
labor de los que han estado abrigados,
protegidos, de la espiritualidad: quedar
desnudos y vérselas con lo que tenían
escondido, y reconocer quienes son, al
contemplarse en contacto con el clima que
está imperando en su entorno. Reconocerse
es su labor en este momento.
-*--Información adicional integrada en la
recepción a modo de aclaración:
El molde, al no poder ser una forma fija,
puesto que lo que sustenta es un
acontecimiento, se puede imaginar como un
recipiente para un hecho, realizado a base
de pensamientos, sentimientos,
sensaciones, visualización, recreación
(fijarnos en las desgracias ajenas forma
un añadido a esa visualización, por eso
las personas morbosas con los males ajenos
acaban padeciéndolos).
La entrada del "otro" a la horma de
nuestra creencia es lo que la idea, al
individualizarse, necesita para
realizarse, ya que, desde el momento en
que cobra vida propia, independizándose de
la fuente, ese es su objetivo, como el de
cualquier ser.
En una dimensión superior, la víctima no
es consecuencia. Es simultáneo el
desarrollo del ataque y la víctima.
Ninguna es consecuencia de la otra. Surgen
y crecen al unísono. Son
interdependientes.
Graciela Bárbulo
redaccion-sevilla@portaldorado.com