Estamos viviendo cambios acelerados a todo nivel que ya no
podemos ignorar o negar. El Planeta está cambiando y demostrándonoslo en sus
manifestaciones meteorológicas, como son: cambios climáticos extremos,
inundaciones, tormentas, tifones, huracanes; geológicas: activación y erupción
de volcanes; políticas, económicas, espirituales, pero la confirmación del mayor
cambio hacia un nuevo milenio lo tenemos en casa con los Niños Indigo.
¿Qué es un Niño Indigo?
Un Niño Indigo tiene características físicas, emocionales,
y psíquicas exaltadas y diferentes de lo que hasta ahora considerábamos un niño
normal. Se les denomina índigo porque las personas con capacidad de ver su campo
energético lo describen dentro de los colores azules, añiles, de ahí su
denominación.
Físicamente:
Tienen un ligero abultamiento del lóbulo frontal, son de
ojos grandes y de contextura ósea fina, por lo que generalmente son delgados.
Sus 5 sentidos se encuentran altamente desarrollados siendo sensibles a todo el
espectro de los sentidos. Auditivamente, son capaces de oír decibeles más
agudos, conversaciones y ruidos a distancia, molestándoles los ruidos
estridentes y a todo volumen. Visualmente pueden fácilmente ver los campos
energéticos o auras de las plantas, animales, otras personas, seres de otras
dimensiones, estableciendo contacto con el mundo de los ángeles, devas, gnomos,
hadas. Olfativamente, todo lo tienen que oler y son muy definidos en los olores
que les gustan o no y los detectan a distancia. Táctilmente, son hipersensibles,
les molestan los materiales sintéticos como por ejemplo, el roce de las
etiquetas, prefiriendo las ropas 100% naturales. Tienen sensibilidad
extrasensorial porque activan sus suprasentidos y tienden a ser zurdos o
ambidiestros, y tienen exceso de energía.
Emocionalmente:
Tienen dificultad para aceptar y manejar la autoridad. No
aceptan las coerciones, amenazas e imposiciones. No les gusta ser mandados. No
funcionan con el temor. No respetan las canas por sí mismas, sino las ganadas
por la consistencia entre lo que se dice y lo que se hace demostrado con el
ejemplo. De ahí que son confrontadores, retadores con la autoridad. Tienen la
determinación de hacer las cosas por sí mismos. Son altamente demócratas con
derecho a voz y voto en todas sus relaciones. Tienen poca tolerancia a la
deshonestidad, inautenticidad, no soportan la manipulación. Tienen un gran
sentido de integridad y funcionan en base al amor y a la compasión.
Tienen una memoria celular activa trayendo a su presente
recuerdos de situaciones de vida pasadas con gran facilidad.
Requieren la presencia de los padres. No les gusta que las
cosas se hagan por salir del paso, desean calidad de tiempo con gratificaciones
tangibles, requiriendo estabilidad adulta y seguridad emocional a su alrededor.
Psíquicamente:
Son altamente intuitivos y superpsíquicos, como por
ejemplo saber quién está llamando por teléfono. Pueden manifestar dones de
telepatía, como por ejemplo calmar el llanto de un niño a distancia, o ver a una
persona desde adentro y ver lo que le pasa, tocarla y hacerla sentir mejor pues
vienen con inherentes capacidades de sanación. Ven fácilmente el mundo etéreo y
se comunican con él en su cotidianeidad. Vienen con desarrollado potencial para
la clarividencia, clariaudencia, canalización o contactos con otros mundos y
telekinesia. Son muy premonitorios con los sueños.
A lo mejor puede parecerle que estoy describiendo a su
hijo o hija y no sabe qué hacer. A continuación hablaremos acerca de cómo se
comporta el Niño Índigo en el colegio y qué podemos hacer constructivamente por
él.
La Misión
¿Por qué están viniendo los niños índigo al planeta
Tierra?
Los Niños Índigo, vienen con un sentido de realeza, de
presencia y propósito pues saben quiénes son, ya que tienen una memoria celular
muy activa, comportándose como esencia divina teniendo experiencia humana, de
ahí que no aceptan la autoridad y exigen un respeto a su individualidad, a esa
chispa divina de la que ellos son conscientes.
Muchos de estos niños índigos no tienen residuos kármicos;
esto no quiere decir que todos ya vengan iluminados, pero sí son almas
evolucionadas que están llegando al planeta para ayudarnos a pasar a 4ª
dimensión, para ayudar a subir la rata vibratoria del planeta, limpiarlo de sus
impurezas, para establecer una sociedad donde el amor y la cooperación reine.
Vienen equipados e integrados con la energía del Amor. De ahí que son autores y
no seguidores, pero se sienten solos cuando no están alrededor de otros niños
índigo.
Los Niños Índigo funcionan con la unidad, ven todo
interconectado, por lo que tienen un gran respeto a la naturaleza. Les gusta
disfrutarla e integrarse a ella. No funcionan con la polaridad, la separación,
vienen a romper viejos esquemas y dogmas basados en falacias, temores y
distorsiones de la realidad que ellos sí perciben dentro de un todo.
Por ello no operan con la energía del temor tan propia de
la densidad y separación de 3ª dimensión, y por ello confrontan a los padres,
educadores con lo que no tienen resuelto en su corazón: El Temor. De ahí que se
les diga que son filósofos de nacimiento y emisarios de sabiduría participando
en cosas de adultos desde temprana edad.
Estos niños están llegando al planeta Tierra, los más
pioneros desde finales de los años 70, 1.978, pero es a partir de la década de
los 90 cuando vienen llegando más frecuentemente al planeta y ya hoy día se
considera que el 80% de los niños que están llegando al planeta son índigos. Por
lo que más bien estamos hablando de mayoría y no de minoría.
En la medida que vaya habiendo más niños índigo y el
entorno se de cuenta de ello, se va a crear una ruptura ideológica, a
promocionar un cambio estructural pues sabemos, por física cuántica, que cuando
un cierto número crítico obtiene un estado de alerta, este nuevo estado de
conciencia puede comunicarse de mente a mente.
¿Estás preparado/a para ayudar a los niños índigo en su
misión?
El Colegio
Los niños índigo son inquietos, les cuesta mucho
mantenerse en un mismo sitio y pareciera que no se cansan. Esto es porque tienen
un alto voltaje de energía. ¡Es como si tuviesen una capacidad de 10.000 vatios
pasando por un cuerpito que sólo maneja 100! De ahí que necesitan liberar ese
voltaje moviéndose y se los califica de hiperkinéticos.
Ellos tienden a aburrirse fácilmente pues su percepción es
multidimensional y no lineal. Esta es la razón por la cual no les gusta ponerse
en fila para cualquier actividad pues para ellos hay muchas formas de hacer las
cosas, no sólo secuencial y linealmente. Sólo ponen atención y concentración en
aquello que es de su interés, por lo que los niños índigos están teniendo muchos
problemas con el sistema educativo basado en la rigidez, autoridad y
memorización. Ellos aprenden por participación, en forma exploratoria creativa y
reflexiva. Les gusta ser autores, no seguidores.
Procesan más cantidad de información a través del tacto,
por lo que necesitan estar tocando algo mientras ven y oyen. Por ejemplo: una
pelota pequeña que puedan apretar fácilmente mientras leen o escriben. Les
molesta mucho copiar, pues para captar la información tomarán el lápiz, jugarán
con él, se meterán la mano en el bolsillo, tocarán a la persona que tienen
delante y por ello es probable que se metan en problemas y terminen fuera del
aula, cuando en realidad, lo que están haciendo es aprender de la mejor forma
que tienen para absorber la información.
Son muy inteligentes, pero necesitan apoyo emocional para
expandir su inteligencia. Muchas veces se frustran fácilmente porque no
encuentran apoyo para las grandiosas ideas que se les ocurren ni personas ni
recursos que los apoyen para que esas ideas den frutos.
Tienen la disposición de hacer las cosas por sí mismos por
lo que los oímos decir: "Déjame quieto. Yo lo sé hacer. Lo hago solo".
Permitámonos nosotros, padres y educadores, sintonizarnos
con esta nueva energía e iniciemos nuestro cambio de una educación autoritaria e
impositiva a una cooperación reflexiva junto a un respeto a su individualidad.
Llevarlo a cabo requerirá nuestro esfuerzo, paciencia y amor, ¡pero el exponerse
bien vale la pena!