Isabel Stelling
stellingisabel@net-uno.net
Parte 1 (El Carabobeño –22 de diciembre del
2000– OPINION D-7)
Nuevos niños, o más bien súper-niños están naciendo en
el planeta. Estos niños vienen revestidos de una serie de características que
asombra a sus padres y educadores. Algunos de sus atributos pertenecen a
personajes surgidos de la fantasía, como Superman, Mandrake, el Mago Merlín,
Aladino. Otros de sus atributos se corresponden con seres superinteligentes,
creativos, superdotados o genios reales, como Mozart y Miguel Ángel, con un
aditamento de sabiduría innata.
Todos estos niños son, aparentemente, producto de la
mutación genética, y se determinó que la estructura de su ADN es diferente al
resto de los seres humanos. Tienen 4 ácidos nucleicos combinados en grupos de
tres a tres que producen 24 codones, 4 codones más que el hombre corriente.
Drunvalo Melquizedek, espiritualista norteamericano, menciona en sus Talleres La
Flor de la Vida, que en el planeta están naciendo tres tipos diferentes de
niños, los Niños Índigo, los llamados Niños SIDAS, que son inmunes al Síndrome
de Inmunodeficiencia Adquirida y los Súper Psíquicos de China.
Los Niños Índigo fueron mencionados, por vez primera,
por otra espiritualista norteamericana llamada Nancy Ann Tappe, quien tiene la
habilidad de ver las auras humanas y en sus estudios y observaciones determinó
que el aura de estos niños es de color índigo o azul añil, un color nuevo de
aura. Así los describe en su libro Understanding your life through color
(Comprendiendo su vida a través del color). La Señora Tappe opina que entre
nosotros existen jóvenes Índigo de unos 25 años y que hoy alrededor del 80% de
los niños son Niños Índigo.
El Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), en
ingles AIDS, se describió por primera vez en 1981. Los llamados Niños Sida son
un tipo muy particular de niños que no sólo son inmunes al SIDA o Síndrome de
Inmunodeficiencia Adquirida, enfermedad descrita por vez primera en 1981, sino
también a otras enfermedades como el cáncer y en general a todas las
enfermedades. Las investigaciones comienzan con un niño que había heredado el
SIDA de su madre pero que se mantuvo enfermo sólo hasta los 6 años de edad
cuando, para sorpresa de muchos, el SIDA desapareció completamente. Pareciera
que estamos vislumbrando el nacimiento de una nueva raza, raza que ya no
padecerá ninguna enfermedad y que podrá vivir muchos años, permaneciendo joven
superando marcadamente la esperanza de vida del hombre actual.
Por otra parte, hace aproximadamente 25 años, comienzan
a surgir en China unos niños superespeciales que tenían habilidades
parapsicológicas, y de ellos se habla en el libro China´s Super Psychics (Los
Súper-psíquicos de China), escrito por Paul Dong y Thomas E. Raffil. Estos niños
son una especie de Uri Geller, el psíquico de 54 años, nacido en Israel, quen se
hizo famoso en la televisión mundial porque entre otras cosas doblaba las
cucharillas con su mente y transmitía estas habilidades a los televidentes.
Algunos niños también lograron, en sus propio hogares y para sorpresa de sus
padres, doblar las cucharillas. Las investigaciones en China comenzaron con el
estudio de un joven totalmente psíquico de unos 10 años, que hoy tendrá uno 32
años y que como psíquico, conocía lo que cualquier persona estuviese pensando,
“adivinaba el pensamiento” y podía ver lo que una persona común no podía, y todo
en una forma natural y espontánea. Podían leer cualquier página de un libro
escogido al azar dentro de un montón de libros amontonados. Además eran
telequinéticos, es decir que podían mover objetos en la distancia y hasta hacer
danzar una pelota en el aire, moviéndola desde lejos con su dedo índice. Pero
posteriormente más y más niños con similares características comenzaron a nacer
en China y Singapur.
En China prevalece el concepto de que “las funciones
humanas excepcionales existen y pueden ser demostradas e investigadas como
tales”. Pero las evidencias de las investigaciones en China y Japón muy pocas
veces han sido escritas en inglés, mucho menos en español y nunca se ha dicho
mucho de esto. En el libro China´s Super Psychics, sus autores se quejan acerca
del rechazo de los americanos a reportar los avances de los chinos o japoneses,
aun sabiendo que ha sido noticia en toda Asia. Los mencionados escritores lo
hacen con mucha propiedad ya que Paul Dong es un ciudadano americano nacido en
Cantón, China, que trabaja muy cerca de la comunidad científica China y se le
tiene como uno de los pocos escritores con un acceso profundo al desarrollo
científico en China. Además, el Señor Dong tiene una vida practicando el arte
del Chi Gong y profundizando la medicina china, corrientes ambas de las que se
deduce que la práctica del Chi Gong levanta, de una manera excepcional, las
funciones humanas con resultados que permiten confirmar el desarrollo de
superpoderes. Los autores del libro opinan que pareciera que las investigaciones
y el desarrollo de los superpoderes de la raza humana en el resto del mundo no
tienen apoyo social ni científico, tal vez porque esto implicaría una serie de
transformaciones sociales y sobre todo un gran temor a aceptar que está
surgiendo una nueva raza que goza de poderes y habilidades extraordinarias y
sobrevendría una gran confusión. A pesar de esto, el Sueño de algunos hombres ha
sido poseer facultades extraordinarias que le permitan sobrevivir de mejor
manera en un mundo que le es hostil e impredecible, y surgen películas como X-Men,
basado en las historietas de los mutantes, Matrix y tantas otras que inundan el
mercado, que nos hacen soñar y también dudar de si esto es posible y de si esto
está realmente sucediendo en el planeta.
Parte 2 (El Carabobeño –31 de diciembre del
2000– LECTURA DOMINICAL 2)
Si partimos de la premisa de que los Niños Índigo forman
parte de una nueva raza que podríamos llamar “La Raza de los Superhombres”,
seres superdotados y superinteligentes pero además revestidos con altos grados
de espiritualidad, honestidad e integridad, características que traen impresas
en su ADN, sin duda que será casi imposible que puedan ser contaminados por el
medio ambiente donde les toque nacer y sobrevivir. Por otra parte, si tomamos
como cierto lo que dice Nancy Ann Tappe en su libro Understanding your life
through color, quien afirma que el 80% de los niños que están naciendo en el
todo el planeta se corresponden con las características de los Niños Índigo,
podemos optar entre dos alternativas: una es que estos niños se distribuyen
equitativamente en todos los países y la otra es que serán atraídos a nacer
donde las condiciones les sean más propicias para su desarrollo y el
cumplimiento de su misión. Si asumimos que los índigos se distribuyen
equitativamente, pues a Venezuela le corresponde una parte proporcional y no
podríamos poner en duda que ellos también están naciendo en hogares de escasos
recursos. ¿Cómo sobrevivirán estos niños en hogares donde al bajo aspecto
socioeconómico se le suman los graves problemas sociales de los países
subdesarrollados? ¿Que pasará con los Niños de Biafra? ¿Lograrán ellos trasponer
y elevarse por encima de esas condiciones, a veces infrahumanas? No puedo menos
que recordar el cuento del águila que se crió en un patio de gallinas, aprendió
a comer maíz y copió toda la conducta de éstas, pero no perdió sus
características físicas, por lo que podía ser diferenciado de las gallinas. Un
buen día pasó cerca un naturalista que tenia la convicción de que todo aquel que
tuviese un corazón de águila podría algún día volar a grandes alturas. Así que
lo levantó en alto y lo desafió diciéndole: “Como de hecho eres un águila, pues
perteneces al cielo y no a la tierra. Cesa de cantar
quiqui ri qui. ¡Abre tus alas y vuela!” Que ese niño
índigo encuentre a alguien que le recuerde quien es y que le diga: ¡Abre tus
grandes alas y Vuela! ¡Trasciende por encima de tus condiciones, recuerda quién
eres y por qué viniste a la Tierra! Ese pequeño niño, ciertamente, se habrá de
convertir en un Adulto Índigo. Recordemos que la era del Renacimiento sobrevino
después de la crisis del oscurantismo y que significo una verdadera revolución
que surgió por la extensión del espíritu. El espíritu renacentista se extendió,
entre otras causas, por la llegada de numerosos eruditos que huyeron de
Constantinopla y por el descubrimiento de los textos de Platón. En nuestro caso,
un mayor y cada vez más sorprendente desarrollo de la tecnología y de las artes,
que están llamados a establecer los jóvenes y adultos índigos, consecuencia del
uso indistinto de ambos hemisferios cerebrales y que establece una diferencia
con las generaciones anteriores, supondrá un nuevo Renacimiento, y si la cuna
del Renacimiento fue Italia, la cuna de los Niños Índigos es China, donde por
vez primera aparecieron súper-niños que fueron llamados Súper Psíquicos, debido
a sus habilidades parapsicológicas. Los sabios índigo o quizás los hijos o
nietos índigos de índigos, se agruparán para formar un fuerte que rescatará al
planeta de su estado de decadencia y podríamos prever que habrá una transmisión
de mando de una generación a otra, en un término de tiempo muy corto y con la
particularidad de que serán jóvenes quienes tomen las riendas del planeta en
todos sus ámbitos. Ellos podrían ser como una transfusión para una sociedad
moribunda de sus valores éticos y morales.
Parte 3
Hay un hecho que sorprende a padres y educadores, y es
que están naciendo cerca de ellos niños superinteligentes, pero con una conducta
que trae de cabeza a los especialistas y muy preocupados a los padres que se ven
sorprendidos, cada vez más, por la forma inusual de comportamiento que expresan
estas criaturas. Estos niños extraordinarios o súper-niños, llamados los Niños
de la Vibración Cristal o los Niños del Milenio y que conforman una nueva raza
en el planeta, fueron denominados Niños Índigo por la escritora norteamericana
Nancy Ann Tappe, debido al color índigo o azul añil de su aura, color nuevo en
el aura de los seres humanos o más bien muy raro en el pasado.
Lo que más preocupa a los padres es que estos niños les
oponen resistencia, actúan como niños rebeldes y no acatan sus órdenes. Es común
escuchar a una madre desesperada, frases como: “No encuentro que hacer contigo”.
Quizás usted, amigo lector, pueda recordar que alguna vez alguien le dijo “Este
muchacho le da fiebre a la quinina” y que usted, cuando interactúa con un niño
índigo, se recuerde a sí mismo como el niño desobediente y terco que una vez
fue. Pero reconozca que todavía la desobediencia y terquedad le acompañan y eso
le dificulta interactuar con su hijo, que lo hace actuar de forma más
desobediente y terca que usted. Hoy por hoy algunos padres y educadores se
ensañan seriamente en querer cambiar y someter a estos niños y recurren al dicho
popular: “si no es por las buenas, es por las malas, total yo soy tu padre”.
Pero ya este patrón no rige y es totalmente inapropiado. Pegarle al niño con el
cuento de que una nalgadita oportuna no hace daño, ocasiona heridas emocionales
y es tan doloroso como una fuerte paliza o como agredirlos verbalmente.
Percátese de que usted lo hace desde su rabia y que está repitiendo el patrón
con el cual usted fue manipulado. Los niños índigo no están dispuestos a ser
obedientes, porque ellos no aceptan imposiciones, pero sí se muestran dispuestos
a conciliar acuerdos, siempre y cuando nuestras explicaciones sean razonables y
entendidas por ellos. Esto no es una situación fácil, porque estamos ubicados en
paradigmas muy diferentes y hasta opuestos.
Generalmente ellos son más felices en la guardería y en
la escuela, quizás porque son conducidos por manos expertas y en un ambiente de
más libertad del que viven en sus hogares y porque se desenvuelven con otros
niños índigo. Numerosos niños, hoy en día, permanecen mucho tiempo en hogares de
espacios muy reducidos, sin contacto con la naturaleza y además encerrados y con
poca comunicación. Este es el ambiente más inadecuado para un niño y mucho más
para un Niño Índigo.
Por razones de su excesiva inquietud a los niños índigo
se les califica de hiperactivos o son diagnosticados, equivocadamente, de que
sufren de Desorden de Hiperactividad –ADHD. Este diagnóstico se hace sobre la
base de una observación muy subjetiva de sus padres y maestros, pero en la
mayoría de los casos no se encuentra un factor neurobiológico causante de su
conducta. En consecuencia, son tratados en forma inapropiada administrándoles
drogas, algunas de las cuales producen adicción. De esta manera sólo se logra
enmascarar la situación real, por lo que el problema sigue sin resolver. Los
niños índigo generalmente tiene respuestas de hiperactividad y también de
distracción cuando se les obliga hacer cosas en las que ellos no están
interesados. Estos niños funcionan bien en un ambiente menos rígido, no
autoritario, en el cual se les permite escoger sus actividades y aprender a
través de movimientos donde utilicen todo su cuerpo y muy especialmente sus
manos. Esto es debido a que los niños índigo tienden a aprender y a percibir el
mundo, como los ciegos, a través del tacto, sentido que tienen desarrollado más
allá de lo común. Su cerebro no procesa información a cabalidad a través de la
vista o del oído, porque los índigo son niños táctiles y si ese factor no es
tomado en cuenta, entonces ellos pueden presentar problemas de aprendizaje. Esta
característica se resalta al alcanzar los 7 u 8 años, cuando comienzan a
presentar dificultades para escribir correctamente sus tareas. A ellos les
resulta problemático adaptarse al viejo sistema educativo de ponerse de pie para
leer al grupo o escribir en la pizarra, pero contradictoriamente les encanta
expresar su creatividad cantando y bailando ante un público. Esta es la razón
del fenómeno Shakira, la famosa cantante colombiana cuyos discos son muy
populares entre los niños índigo de cualquier edad. Observen como especialmente
las niñas la imitan espontáneamente y con mucha facilidad mientras se divierten
un mundo. Sin duda Shakira es una joven índigo.
Los niños índigo son nuestro futuro.
Parte 4
Estamos frente a un nuevo fenómeno, y es el nacimiento de
niños muy especiales que conforman una nueva raza llamada la Raza de los Niños
Índigo o Niños de la Luz, los cuales cuentan con una excesiva energía de vida
que es importante diferenciarla del Síndrome de Hiperactividad (ADHD) que se le
atribuye a estos niños.
Según el Doctor Joaquín Velásquez Álvarez, de la
Universidad Interamericana de Puerto Rico, “el ADHD puede verse en toda las
clases sociales, razas y nacionalidades. Frecuentemente siguen un patrón
familiar, pero hasta el presente no se ha encontrado una causa física para
explicarlo. Si analizamos nuestra alimentación industrializada que comienza en
la década del 50 (1959) con la gran industria de los enlatados, con
preservativos, aditivos, colorantes y sabores artificiales y que hoy por hoy
contamos con más de 65.000 aditivos, estamos hablando de más de 34 años de
consumo y este hecho podría explicarnos el origen de este síndrome. Cabría
investigar si los residuos químicos que no se eliminan se depositan en nuestro
sistema reproductor y en consecuencia estemos concibiendo niños que sólo duermen
unas pocas horas al día y que nacen o les aparece a los pocos meses: eczemas,
asma, sed excesivos, predispuestos a tener dificultades respiratorias, y que a
medida que van creciendo se vuelven más activos, se lastiman con más facilidad,
tienen problemas de aprendizaje, aún cuando su coeficiente intelectual sea alto,
además pueden tener problemas del lenguaje, de equilibrio y de coordinación
motora”. Algunos niños índigo pueden manifestar algunas de estos síntomas y
signos en sus primeros meses, pero ellos realmente no sufren de ADHD.
Generalmente, a partir de los dos años, los Niños Índigo son cada vez más sanos
que generaciones de niños anteriores. Por otra parte, los científicos han
determinado que el ADN de esta nueva raza de niños ha sufrido una mutación que
repercute en su sistema inmunológico, los libera de presentar signos y síntomas
como los mencionados por el Dr. Velásquez Álvarez y de sufrir de enfermedades
comunes a la raza humana.
Drunvalo Melquizedek, espiritualista norteamericano, opina
que los niños índigo cuentan con un hígado capaz de digerir hasta comida
chatarra. Se prevé que en un futuro no lejano, posiblemente nuevas generaciones
de niños índigo ya no necesitarán comer, se alimentarán sólo del Elán vital, a
través de su respiración. La energía de vida que se manifiesta en los niños
índigo causa mucha confusión en padres y educadores y marca una diferencia en el
sistema de educación, que obliga a un cambio de actitud para interactuar con
ellos. Los Niños Índigo son, además, superinteligentes y esta característica
unida a su excesiva energía vital es cuantificada en relación con un patrón que
se establece como rango normal, tomando en cuenta un promedio que resulta
inadecuado para medir las circunstancias actuales. Estos rangos habrán de ser
traspuestos en un futuro muy cercano y cuando esto suceda, las anteriores
generaciones quedarán muy por debajo del promedio, así que nos llamarán
hipo-activos. Seres como los que a continuación menciono fueron extraordinarios
en su época, pero los niños actuales los superarán en cuantía: Newton, Louis
Pasteur, escritores como Edgar Allan Poe y Ernest Hemingway, Abraham Lincoln,
Leonardo Da Vinci, Napoleón Bonaparte, Walt Disney, Agatha Christie, Henry Ford,
el pintor Vincent van Gogh, Galileo, John D. Rockefeller, Thomas Edison,
Beethoven, John F. Kennedy, Benjamín Franklin, Steven Spielberg, John Lennon,
Winston Churchill, Mozart, Pablo Picasso, Robert Kennedy, Dwight D. Eisenhower,
Charlie Chaplin. Todos ellos son seres famosos que tienen algo en común, que es
que en alguna oportunidad fueron tildados de hiperactivos. Pero cualquiera
envidiaría el potencial de estos individuos y sería un honor considerarlo como
un cumplido Es como darnos cuenta que la llamada hiperactividad, o más bien la
excesiva energía de vida, unida a una alta creatividad son cualidades que, bien
encauzadas, permiten lograr hechos magníficos y enaltecedores para una sociedad,
ingrediente sin el cual hubiese sido imposible que estos genios lograsen sus
hazañas y descubrimientos.